Las elecciones por TV
Se me traspapeló esto a principio de semana.
Los dos “reviews” que intenté sobre la cobertura que hicieron las televisoras, del proceso electoral del 5 de febrero…
Votos en jornada contínua
En La Nación el lunes
Aún no eran las 6 de la mañana y las primeras juntas receptoras de votos apenas abrían sus puertas a lo electores más madrugadores, pero los dos principales canales de televisión ya habían arrancado con sus transmisiones especiales dedicadas al proceso electoral.
En Repretel agruparon a su personal bajo el poco sorprendente título de “Voto 2006″, mientras que en Teletica se sacaron de la manga su “Día 5″, como quien dice para no terminar de requemar el “Día E” que nos recetaron durante los últimos días de esta semana.
La millonaria inversión de cada una de las empresas de televisión se dejó ver desde hace días. Ambos canales le apostaron a mostrar una imagen moderna, a inspirar confianza y a proyectar la sensación de estar en todo lugar al mismo tiempo, de abarcarlo todo, y así ganar la preferencia de los televidente ávidos de información.
Repretel estrenó su moderno set de ocasión desde el arranque del día, mientras que Teletica anunció que reservaría el estreno del suyo para las 6 p.m. Al cierre de este balance, al atardecer, no lo habíamos visto. Sin embargo, los adelantos que nos mostraron los del 7 durante la semana son un buen augurio.
Pero los sets especiales adquieren relevancia conforme la jornada se acerca a su clímax. Durante el transcurso del día resulta mucho más importante el despliegue que los canales realizan en las calles, donde se produce la información.
En esto -hay que decirlo-, los dos canales sacaron una buena tarea este domingo, con cámaras en cada rincón imaginable. Cabe destacar el trabajo de Telenoticias desde la Isla del Coco, que aportó color y novedad al arranque de su transmisión; y los tradicionales reportes con móvil aérea. Los “safis” no faltaron, le cambiaron el apellido a candidatos a diputado y a potenciales primeras damas, se colaron palabras grandotas, y más de un “protagonista” mencionó el nombre de un canal ante los micrófonos de la competencia. Pasa de todo cuando se transmite durante horas.
Pero dicen que el que mucho abarca poco aprieta. Pasaban las 6 a. m. y era canal 13 el primero en poner al aire a uno de los candidatos a la presidencia. Una primicia para arrancar con un trabajo de muy bajo perfil por parte del canal estatal.
Es difícil establecer un criterio definitivo, pues con la noche llegaría lo que muchos estamos esperando: cifras claras, análisis profundo, diseño innovador… Este repaso lo concluiremos mañana, cuando sepamos si estrenamos presidente o si tenemos que esperar casi dos meses más.
Por una nariz
En La Nación el martes
Cuando las urnas de votación cerraron a las 6 p. m. del domingo, las televisoras cumplían 12 horas de transmitir de forma casi ininterrumpida. Tanto Teletica como Repretel hicieron una pausa en el trabajo periodístico a las 3 p. m. El 6 nos recetó una película de cuarta: El Profesor Chiflado, y el 7 presentó un resumen de noticias deportivas que se extendió por buen rato.
Con la votación finalizada y la suerte echada, la expectativa no podía ser mayor. Justo en ese momento, Telenoticias dejó ver el set especial que construyó para la ocasión, y aparecieron sus directores, que serían los encargados de llevar el hilo de la información hasta bien entrada la madrugada. También fue a partir de ese momento cuando la diferencia entre la calidad del trabajo de los del 7 comenzó a despuntar notablemente con respecto a sus colegas de los canales 6 y 11.
Si bien es cierto que el resultado de las elecciones presidenciales no podría ser más apretado, en el caso de las televisoras, Telenoticias supo marcar una ventaja muy importante, pero opacada por dos resbalones.
En el aspecto visual, ambos equipos hicieron lo suyo. En ambas transmisiones vimos sets de primera calidad, con diferentes espacios para los presentadores, los analistas y los encargados del procesamiento de datos. Ambos canales realizaron un nada despreciable despliegue de recursos técnicos y humanos. Los retos eran muchos: el manejo de los datos, el análisis, la cobertura simultánea de los distintos puntos neurálgicos, etc. Ahí estuvo la fortaleza de Teletica.
Pero, en medio de la expectativa y la crispación que caracterizan la espera de resultados, Telenoticias apareció a las 7:30 p. m. con la primera “proyección a boca de urna”, a cargo de la firma Borge & Asociados. Apenas una hora después, el panorama empezaba a dejar algo claro: justamente ese fue su gran error de la noche.
El propio Ignacio Santos lo reconoció en la madrugada mientras entrevistaba a Alberto Cañas: “Si algo quedó claro es que las encuestas no sirven para gran cosa”, le dijo. Sin embargo, el mea culpa no pasó a más, y con una media verónica, Santos y Cisneros le tiraron el “churuco” al propio Víctor Borge, presente en el set.
A partir de las 8:30 p. m. toda la atención cayó sobre los resultados oficiales. Teletica les llevaba el ritmo con claridad y con una propuesta gráfica moderna y acertada. Por momentos, canal 7 llegó a dividir su pantalla en seis recuadros, con imágenes en vivo desde sitios distintos, mientras seguíamos viendo las cifras al pie de la pantalla, en una avalancha de información.
Mientras tanto, Repretel mostraba un despliegue en pantalla que resultaba confuso y de mal gusto. El gráfico que utilizaron para la posible distribución de la Asamblea Legislativa fue un desastre, y el caprichoso redondeo de las cifras a números enteros fue un pecado.
Pero en el 7 no se salvaron y hubo “safis” que no se pueden dejar de mencionar. Escuché a mucha gente quejarse por el hecho de que las barras que usaron para mostrar el porcentaje de cada candidato no fueron proporcionales.
Así, por ejemplo, cuando las cifras colocaban a Ottón Solís solo nueve décimas por abajo de Óscar Arias, la barra de Solís (en el gráfico al pie de la pantalla) era de la mitad del tamaño que la correspondiente a Arias, y más de uno no podía dejar de levantar la ceja..
El set de Teletica era mucho más ambicioso, pero solo lo vimos en su totalidad durante 10 minutos, a las 6 p. m., y no volvió a aparecer más hasta el cierre de transmisión a las 2:20 a. m.
El espacio, como recurso, se subutilizó. No veíamos a los analistas, ni a los estadísticos, solo los escuchábamos. Telenoticias no planteó ninguna interacción entre los presentadores y el set en sí, a pesar de contar con numerosas pantallas.
En el 7 también se cansaron más rápido. A las 2 a. m., todos los reporteros tenían cara de agonía, y a las 2:20 a. m. los directores cerraron el chinamo, cansados de esperar a que Óscar Arias se dignara a decir esta boca es mía. Solo 30 minutos después, Repretel era el único canal que transmitía las palabras del expresidente, y sus reporteros seguían con las pilas puestas. La mitad del país dormía, esperando.




Pingback: timothy wager davis wager literary agency
Pingback: bingo hall directory
Pingback: life assurance pension consultants