Por encima de todo

No por casualidad nunca hablo de fútbol, pero este asunto me llamó la atención.
En su editorial de ayer, que titula “Una visita inconveniente”, La Nación asegura que Costa Rica debería suspender su fogueo contra Irán, programado para realizarse en Tehrán el 1ero de marzo. Argumenta:
“En el caso de Irán, no se trata, simplemente, de que padezca un régimen despótico, que irrespeta elementales libertades individuales, sobre todo de las mujeres, y somete a su población a la más severa intransigencia religiosa. (…) El gran problema es que ese régimen ha emprendido una despiadada ofensiva en contra de principios elementales de la convivencia internacional y, peor aún, del derecho que tienen otros pueblos a su existencia. Y premiar esa actitud con una visita de la Selección resulta totalmente inconveniente.”
Incluso la diputada Aida Faingezicht envió una carta a la Fedefutbol, solicitando que se cancele el partido por considerarlo improcedente, y solicita su cancelación “como una medida de respeto a los valores humanos y a la tradición de paz que ha caracterizado y ha hecho grande a Costa Rica en el marco de las naciones”, dice, según la cita Fedefutbol.
Pero ayer mismo en una nota publicada en el sitio de la federación bajo el temerario título de “El fútbol está por encima de todo”, su presidente, Hermes Navarro, defiende el fogueo y asegura que se realizará pese a las críticas. Dice Navarro:
“Soy solidario por las razones que doña Aída tiene, me imagino que por eso mismo no irá a Alemania. Es más, si actuáramos con base en esos prejuicios y mezcláramos lo racial con lo político, yo creo que no podríamos jugar contra Estados Unidos, con la China comunista, o con Rusia, o bien, ni siquiera habríamos tomado parte de la eliminatoria, pues recordemos que nos correspondió iniciar contra Cuba y en la misma Habana”
Me queda la pregunta: el fútbol está por encima de… ¿todo?


