Congresos, orgías y orgullos

Tema obligado: La última semana de abril Costa Rica hospedará la que ha sido llamada “I Conferencia Nacional GLBT” (gay, lésbica, bisexual, transgénero), que se realizará en las intalaciones del Consorcio La Catalina en Santa Bárbara de Heredia.
Como era de esperarse, la noticia ha sido carne de cañón para los noticiarios y periódicos de tinta roja en el país. Es un hecho, el manejo de la información en torno a este tipo de eventos, no podría ser más patético. Pero echarle la culpa sólo a “los medios” a estas alturas del partido, se me hace un poco rebuscado, y creo mas bien que un amplio segmento de la población gay debería echar para su saco y revisar, de una buena vez, qué papel pretenden jugar como “colectivo organizado” frente a la sociedad.
“Araya contó que los vecinos tenían la idea de que el evento eran ´cientos de homosexuales en carnaval y desfile´.” publicó el periódico Al Día. Se refiere a Abelardo Araya, presidente del Movimiento Diversidad, organizador el evento.
En los últimos días, también he visto notas sobre los temores de los vecinos. Incluso el alcalde de la localidad se dejó decir en televisión que no tienen problema con la Conferencia “siempre y cuando no se den orgías y cosas de ese tipo”.
Me pregunto: ¿es realmente culpa de “los medios” que la gente perciba así a los homosexuales como colectivo? Al menos eso es lo que Araya pretende dar a enteder en esa información de Al Día, y otras notas internacionales.
Yo sería el último en disculpar la patética ignorancia que demuestran muchos periodistas, políticos y ciudadanos en general, con respecto a la homosexualidad y la gente gay. La ignorancia no se puede pasar por alto cuando esta se convierte en cómplice del atropello y enemiga del más elemental respeto.
Pero ¿cuál es la imagen que esos colectivos gays pretenden mostrar ante la sociedad? Aún más ¿cuál es la imagen que muestran cuando tienen oportunidad?
Lo hemos visto mil veces en cualquier gran ciudad del planeta con ese colorido despliegue de gracias que es el “gay-pride”, una idea que al final no es más que “gay-shame”. El lado visible de los gays: las tangas de cuero, la exposición gratuita, los travestis bochincheros y enfiestados, las plumas y el antifaz.
¿Cómo esperan los organizadores de esta cita que los perciba la gente? Como ejecutivos formales, como cualquier otro. Como funcionarios, abogados, trabajadores, ingenieros, médicos, como cualquier otro. Entonces los que se restregaban los torsos sudados, ¿quiénes eran?
No me cabe la menor duda que esta conferencia, así como la iniciativa del propio Movimiento Diversidad durante las pasadas elecciones, son pasos de gigante para lograr una visibilidad sana frente a la sociedad, así como algún nivel de participación, lejos de todo prejuicio idiota.
También está claro que el derecho a reunión es un derecho fundamental de cualquier ciudadano y que poco debería importar lo que piense o diga un alcalde troglodita, para autorizar una reunión como esta… como cualquier otra.
Pero la etiqueta de “soy gay, soy víctima” parece ser la camisa favorita de muchos, que además se auto proclaman representantes del total de una población, que -como colectividad- yo pondría en seria duda.
Un conclusión posible (que no justificación): create fama y echate… a la cama.
La foto también aborda el tema aquí





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