Con la música por fuera

La música se tira a la calle. Parques, plazas y avenidas se abren para el arte, que sale ahí donde antes sólo había caos vial y agitación urbana. La tendencia que ha tomado una fuerza imparable en los últimos años en las ciudades latinoamericanas parece -por fin- estar sacudiendo San José: la música reclama como suyos los espacios públicos. La gente responde sin pensarlo y acude al llamado del sonido. La ciudad desempolva los tacones, y baila.
El Papaya Fest, el festival cultural Transitarte, conciertos religiosos y el reciente Festival Internacional de las Artes (FIA) tomaron la ciudad por asalto y el resultado fue más que revitalizante para la urbe y para quienes la habitan.
La declaratoria de San José como Capital Iberoamericana de la Cultura 2006 ha venido a impulsar aún más la oferta cultural. “La ciudad, más que un espacio físico, es un fenómeno humano. Uno de los componentes importantes para la calidad de vida de los habitantes es el acceso a eventos culturales, idealmente gratuitos”, dice Johnny Araya, alcalde de San José.
La idea no es nueva: desde hace varios años, las principales ciudades de Latinoémerica han impulsado una serie de eventos culturales en espacio públicos, en escenarios urbanos. Ciudad de México, Guadalajara, Santiago de Chile, Buenos Aires y Bogotá, por ejemplo, se han convertido en hervideros de eventos culturales, muchos de estos impulsados por los gobiernos locales. La ciudad pone el escenario y los habitantes, los aplausos.
“Se logra reunir a un público más amplio y se crea un espíritu festivo: estás en la calle y descubres que se puede estar, eso vuelve atractiva a la ciudad. De hecho, muchas ciudades están intentando recuperar ese tipo de propuestas para sus habitantes”, dice Yazmín Ross, de Papaya Music, organizadora del pasado ciclo de conciertos Papaya Fest, cerca del Parque Morazán.
San José se menea. “La declaratoria de San José como capital iberoamericana de la cultura nos ha recordado la necesidad de contar con una oferta cultural permanente, no sólo durante este año”, dice Johnny Araya. “Ha ayudado a acercar muchos sectores del ámbito cultural y artístico, y eso hará que a partir de este año la oferta de la ciudad crezca”.
“Existen iniciativas propias de la Municipalidad, como Transitarte, como La Fiesta de la Música en junio, que también incluye conciertos en distintos puntos de la ciudad; o el Festival de La Luz. Pero también apoyamos iniciativas de otras entidades, como fue el caso del Papaya Fest”, continúa el alcalde.
Los conciertos del Papaya Fest, a mediados de febrero pasado, concluyeron con un éxito rotundo de convocatoria. “Fue una experiencia positiva, pero sobre todo sorprendente”, expresa Yazmín Ross. Y es que según la opinión de muchos de los asistentes, el festival fue una clara muestra de que la gente reclama su ciudad de vuelta.
“Este tipo de actividades permiten una especie de simbiosis con la ciudad”, dice Ross. “Hay que recuperar espacios. Lugares que tienen otro uso hay que redescubrirlos y tomarlos para el arte”, agrega.
Salir a la calle. Sin duda, el mejor ejemplo de esta tendencia en la región es el de las iniciativas que impulsa la Alcaldía de Bogotá, en Colombia. Su propuesta estrella es el mega festival Rock al Parque, que se realiza cada octubre desde 1995, en el Parque Simón Bolívar.
El año pasado, el rock llenó el parque con más de 200.000 espectadores. Es, hoy por hoy, el concierto gratuito al aire libre más importante de Latinoamérica, y uno de los tres más grandes del mundo.
Según afirma el alcalde de la capital colombiana, Luis Eduardo Garzón, en el sitio web del festival, llevar la música a los espacios públicos es “una práctica de extrema convivencia en una ciudad sin indiferencia”, e invita a los bogotanos “a vivir el festival con una sobredosis de ciudadanía cultural”.
La capital mexicana ha hecho lo propio. El Gobierno del Distrito Federal adoptó la idea de sacar la música popular, de forma gratuita, y lo hace en uno de los espacios más simbólicos de la ciudad: el Zócalo capitalino. Por el monumental escenario han pasado intérpretes del tamaño de Miguel Bosé, Juan Gabriel, Carlos Santana, Ely Guerra, Silvio Rodríguez y Cafe Tacuba, que reunió a 180.000 personas cuando las autoridades esperaban 100.000 menos.
Entre muchos otros eventos, en la ciudad de Santiago de Chile llama la atención la versión criolla del desfile techno Love Parade, que este año se realizó por segunda ocasión bajo la consigna “¡Sal a la calle y baila!”, con una convocatoria cercana a las 100.000 personas.
“Abrir las calles para el baile y para la música nos hace bien a todos”, dijo el año pasado Marcelo Trivelli, intendente de la región metropolitana de Santiago.
“Ocupar los espacios públicos no es un desafío sino un derecho, y establecer nuestra salida a la calle debe constituir un atractivo de cambiarle el semblante a nuestra ciudad”, sentencian los organizadores del Love Parade chileno.
En ese contexto, San José toma la bandera, especialmente este año como Capital Iberoamericana de la Cultura, para devolverle algo a quienes la habitan, en forma de expresiones artísticas. ”
“San José está volviendo a descubrir sus partes lindas, se está rehabilitando”, opina Yazmín Ross.
“Existe todo un programa de revitalización del centro de San José”, dice Johnny Araya. “Evidentemente, hubiera sido mejor que este tipo de actividades las tuviéramos desde antes, pero por supuesto que no es tarde”.
Este texto se publicó hoy en la revista Viva del periódico La Nación, con otro título.



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"Nery Brenes has the Olympic hopes of a nation resting on his shoulders, and he is just 22 years old"
El dogma de la religión no se puede imponer ni ser ley. Una democracia sólida deja atrás las barreras del servicio a los credos religiosos. El laicismo nos ayudará a mejorar la madurez política y social. Podremos librarnos desde el Estado de los conceptos de pecado, de virginidad y de subordinación, por ejemplo.
El otro día, cuando iba a comprar sushi (?) para cenar escuché a una señora de unos cincuenta años decirle a su amiga, que se quejaba de su peso: “A veces estás más gorda, a veces estás más triste”.
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2 Comentarios
Moira
Evidentemente, hubiera sido mejor que este tipo de actividades las tuviéramos desde antes,… pero por su puesto no nos habian declarado la Capital Iberoamericana de la Cultura , ¿que pasara cuando volvamos a ser
la provincia de tepescoeloyo?. habremos aprendido?
13 Abr. 2006 a las 7:22 pm #
xtian
Es responsabilidad de todos y de todas, Moira…porque quienes toman decisiones o tienen el poder para tomarlas, están donde están porque nosotros y nosotras los pusimos allí…
Julia
14 Abr. 2006 a las 10:24 am #
Su comentario para “Con la música por fuera”: