[CR] Habla el cerebro
Novedad. En Telehit descubrieron que los jóvenes también pensamos, y en medio de la avalancha de basura que nos recetan diariamente, abrieron un espacio que salva la tanda: ID que se transmite diariamente a las 9 p.m. por el canal mexicano.
Ya hablamos en una ocasión del lamentable estado actual del otrora canal de videos musicales. La situación ha cambiado poco, e incluso algunos pseudo-programas han tenido el atrevimiento de empeorar. Pic-nic y su receta: “cómo sentirse quinceañera tonta”; Guau con su lifestyle de segunda para gays estrictamente estereotípicos, Match-point que es una cátedra de tele-desperdicio, y por supuesto Noticias Telehit: hoy con las noticias de antier sobre el “fascinante mundo del espectáculo”.
Pero hace algunas semanas me encontré con ID, y desde entonces lo veo casi diariamente en su repetición durante la madrugada. Se trata de un programa de entrevista colectiva, formato tertulia. En la conducción se alternan Kalinda Cano (probablemente la mejor conductora que ha tenido Telehit en años) y Elliot Sáenz.
La decoración es algo cliché, pero no estorba tanto como para no poder ignorarla. El manejo de cámaras suele ser ágil, a pesar de tratarse de protagonistas casi estáticos (sentados, conversando), y se proponen algunos encuadres poco convencionales.
Los temas fluyen en una atmósfera distendida y sin esa pretendida seriedad de cartón que suele impregnar a los espacios que aspiran a algún nivel de profundidad en sus contenidos. Recuerdo estupendas conversaciones sobre las subculturas o tribus urbanas, la cultura de los piercings, la vida diaria de las “teiboleras” (fenomenal), y la de los travestis, las compañías discográficas versus la piratería, y un largo etcétera. La mayoría con preguntas inteligentes, y un denominador común: el alto nivel de sus invitados.
Hace un par de semanas, el propio Guillermo del Bosque, director del canal, condujo una edición dedicada al periodismo de farándula, y sentó en la mesa lo que podríamos considerar un “dream team” del mundo del chisme rosa. No hubo preguntas especialmente incisivas, y aquello parecía más un té de viejas amigas, pero no hay duda de que la conversación fue reveladora para quienes nos esforzamos por comprender ese sub-mundo tan sobre-expuesto.
Una apuesta por el contenido en un canal que ya antes ha abierto espacios para hablar sin tapujos, denunciar, criticar y cuestionar. La invitación está hecha.
31 marzo 2006
[La columna sobre TV, Control Remoto se publica en el periódico La Nación todos los viernes en la sección Viva el Tiempo Libre]



