[CR] Reímos, ¿o lloramos?
Lo que hizo Telenoticias esta semana, en torno a la desaparición y posterior retorno del Ministro de Ambiente, Carlos Manuel Rodríguez, fue sencillamente inaudito. Un tributo al sinsentido periodístico.
El tema es repetido y ya hablamos al respecto a principio de semana. Lo dejo acá sólo para que quede guardado.
Síntomas . Ya hemos hablado de cómo Telenoticias dejó de ser aquel noticiario para convertirse en una revista de variedades desechables. Un “combo” informativo más incomprensible que olla de carne vegetariana.
Pero parece que a ese viraje de timón ahora deberíamos sumarle la ausencia de una agenda informativa propia (algo que sí tiene Noticias Repretel , digan lo que digan), y la aparente escasez de dirección, de una línea editorial clara dentro de la cual puedan desenvolverse los reporteros.
Lo que hizo Telenoticias esta semana, en torno a la desaparición y posterior retorno del Ministro de Ambiente, Carlos Manuel Rodríguez, fue sencillamente inaudito. Un tributo al sinsentido periodístico.
Prestos, los del 7 enviaron a Danny González a Corcovado con un equipo técnico para transmitir en vivo. Un buen esfuerzo, pues se trataba de un suceso que lo ameritaba: un alto funcionario de gobierno, extraviado en la selva.
Sábado 22 de abril: Tras lograr salir a la playa, el ministro llega en helicóptero al puesto de guardaparques en donde se encontraba el equipo de Teletica, el primero en recibirlo. Danny González. Micrófono en mano, con la voz entrecortada como viejita que pegó la lotería y con una euforia estilo porrista, imposible de disimular. Ahí estaba el periodista ecuánime y distante, uniéndose al jolgorio (algunos querrían leer: “cumpliendo con su deber”).
Un amigo lo expresó a la perfección: sólo faltó que nos pusieran de fondo aquello de “no hay valle que no pasemos, ni montaña que no escalemos, no hay río que no crucemos, ni abismo que nos separe… ¡siempre con usted!”
Lunes 24: Adrián Meza entrevista al ministro, lo cuestiona “con valentía”, le hace preguntas capciosas y replica con sarcasmo ante algunas de sus respuestas; hasta que el ministro, molesto -con sobrada razón- lo increpa.
¿Eso cómo se come? En sólo 24 horas, Telenoticias pasó de celebrar de “a pellizco en nalga” la “hazaña” del ministro Rodríguez a cuestionarlo con duda infundada y una gallardía absoltuamente inusual en sus informaciones. ¿Y la voz cantante? ¿Qué pasó?
Muy a pesar de la aparente ausencia de guía y dirección, algunos periodistas sí se salen de ese molde. Natalia Romero, por ejemplo, sorprendió esta semana con una serie de reportajes sobre la burocracia en las instituciones del Estado. Simple y clara, mostró los hechos, sin las poses de detective de algunos de sus colegas. Tal vez no todo está perdido.


