La marcha
Estaba claro que el abordaje posterior de la marcha contra el TLC de este lunes, estaría centrado en un aspecto fundamental: “pacífica y sin incidentes”. Los periódicos del martes sorprenden con enfoques muy distintos de un mismo acontecimiento que vimos todos, desde adentro o desde afuera. La Nación se tira al ruedo titulando su portada con una cifra arriesgada, y -creo yo- innecesaria. De tantos aspectos destacables de la manifestación, abrir con un número, se me hizo cuando menos curioso. Extra sale a la calle con micro editorial en su portada, que más parece una plegaria, y le sube el piso a la marcha por “ejemplar”. Al Día optó por una crónica insitu que no profundiza ni se come pleitos. La República también suaviza la cosa con lenguaje laxo.
A mi me gustó lo que vimos el lunes, me gustó el ímpetu de la gente, me gustó el espíritu pacífico pero enérgico. Odié los vítores de los fantoches sindicales, como de costumbre. Me llamó la atención que es quizá la primera gran marcha que realmente se sintió centrada en un tema: su no al TLC. No fue una más con 100 voces gritando por los asuntos más dispares. Eso es bueno.
¿Qué tenía que haber en la marcha para que fuera un éxito? ¿Lo fue? ¿Cuál era el objetivo? ¿Qué sigue ahora? ¿Quién ganó?



