En esta puta ciudad…
Finalmente el tema de la inseguridad ciudadana se ha metido de lleno en la agenda nacional. Como suele ocurrir en Costa Rica, tenía que haber una víctima de calzón bombacho para que medio mundo corriera a reaccionar. Un asalto, una agresión a algún político, cadáver político, pero político al fin.
Pero lo que hemos visto en los últimos días es un verdadero circo retórico, pero principalmente inoportuno. Llega tarde. Lo plantea con toda claridad La Nación en su editorial de ayer.
Lo cierto es que hasta ahora, nos hemos dedicado a asombrarnos de lo que antes no ocurría, sin pasar de ahí. Y a ponerle nombres pintorezcos a los malos ratos que nos recetan: Bajonazos, ventanazos, cadenazos y portonazos… sólo aquí.
A la ola de asaltos violentos a casas, carros y peatones, se suma el secuestro express, y el sicariato.
¿Estamos a tiempo? Ahora, reventado el tema, lo que sobra son propuestas. Para la preocupación ya es tarde, nos tienen del cuello y los artículos enlazados en este post son sólo una muestra de eso. ¿Es realista pensar en que esta sea una situación reversible?, ¿Está San José destinada irremediablemente a sucumbir a la inseguridad, como otras tantas de las capitales latinoamericanas?


