“No quiero que se me escapen más historias”
Fui el sábado a ver el monólogo Hablando de entiende la gente, del actor y productor Hernán Jiménez, con altas expectativas. Lo que ha hecho Hernán en el campo de la producción audiovisual me ha parecido de estupenda calidad, y su trabajo en televisión es sin temor a equivocarse de lo mejor que se hace aquí a nivel técnico.
El monólogo me pareció soberbio. Jiménez tiene una habilidad histriónica innegable, que estableció una complicidad inmediata con quienes le escuchábamos. La construcción de los personajes que interpreta a lo largo de varios sketches es muy sólida, y los cuadros terminan muy bien hilvanados por las intervenciones del actor, algunas tal vez demasiado entusiastas, muy cercanas al discurso que pretende aleccionar.
Pero lo que me dejó dando vueltas el resto de la noche fue el texto de sus 5 personajes, y un sexto que parece cumplir la función de cerrar las ideas; de metérselas a uno por la frente. Esa sensación brutal de soltarse a reir sin más, y que un rato después las palabras se devuelvan como un boomerang.
En buenísima hora por Hernán, por el teatro lleno, por los aplausos cerrados. Qué más gente haga cosas.
|+| Sería bueno montar el monólogo al menos un de semana más, o más. Digo yo.
|+| Andrés Sáenz dejó la mezquindad en la pulpería el viernes, y hoy publica una crítica que comparto por completo.





