Por vacas

Los pedos del ganado, y su boñiga, representan el 18% de las emisiones de gases nocivas para el medio ambiente y responsables del cacareado cambio climático. La cifra es mayor a la de las emisiones producidas por los motores de los carros, trenes y aviones, que representan el 14%. Lo dice la FAO.
Aún más: las flatulencias de una vaca promedio durante un día, equivalen a las emisiones del motor de un carro que recorre entre 50 y 60 kilómetros, según un artículo de la revista Cambio.
En tiempos de calentamiento global, o cambiamos las ubres por bujías y tomamos leche de refinería, o andamos en vaca. Estamos -literalmente- fritos.


