Saca la patita, mueve la colita
Estas cosas siempre coloridas que pasan en Costa Rica. Un grupo “pluralista” que se llama “Observatorio de la libertad de Expresión” (OLE) insta al Tribunal de Elecciones a que vigile y -eventualmente- intervenga en la gestión de los medios de comunicación públicos y privados, con el fin de garantizar una cobertura imparcial para el SI y el NO, de cara al referendo sobre el TLC, del 23 de setiembre.
En su carta, el colectivo plantea una serie de preguntas como:
“¿Vigilará el Tribunal la cantidad y la colocación de la pauta del SÍ y la del NO? ¿Velará el Tribunal que los medios de comunicación den trato igual al SÍ como al NO, en el espíritu del hito jurisprudencial histórico de asegurar presencia plural en el proceso electoral?”
¿Y eso como se hace? ¿Cada periódico tendrá que regalarle una página al NO, por cada una que paute el SI? ¿Y si el NO decide no pautar en un medio, este tampoco podrá colocar publicidad del SI? ¿Qué clase de absurdo es ese? ¿Hasta dónde podría llegar la intromisión por parte del TSE, o de cualquier otro organismo del estado, en la gestión de los medios de comunicación privados (desde los masivos hasta los alternativos, distinción que no se plantea), según los planteamientos del OLE?
Pero el documento va más allá y le sugiere al TSE:
“Considerar que, en último caso de interés o de necesidad pública, relacionado con el referéndum, se pueda regular, de manera calificada y transitoria, el derecho a la libertad de empresa o de comercio, con el objeto específico de garantizar una igualdad amplia e irrestricta en el trato, si se estimare claramente lesionada”.
Así, el OLE mete un pié en prácticas de las que usualmente escuchamos en regímenes dictatoriales y opresivos (revolución bolivariana, ¿alguien?), que ven en el ejercicio del periodismo independiente una amenaza a sus intereses totalitarios. Algo -podríamos pensar desde un corrongo romanticismo- absolutamente impensable en un régimen de derecho como este que nos infla el pecho a los ticos.
Resulta curioso que en la misma carta, el OLE, citando a la Sociedad Interamericana de Prensa (la primera infartada -estoy seguro- con semejante iniciativa) recuerda que: “por encima del régimen de propiedad de los órganos de comunicación, están las libertades fundamentales y los derechos constitucionales como (…) la prohibición de la censura previa”.
En el río revuelto del referéndum, como el cangrejo…





