El capitán y la gente que le escribe
No entiendo la actitud de sorpresa que han tomado muchos al conocer el contenido del memo divulgado esta semana, en el que -asustados- el ministro y vicepresidente Kevin Casas y el diputado verdiblanco Fernando Sánchez le enumeran infantilmente algunas ideas al presidente Arias y al Ministro de la Presidencia, para ganar el referendo del 7 de octubre.
Si algo no contiene el memo en cuestión, son revelaciones. Aquí la novedad es la impericia de dos políticos incautos.
Lo que dice el memorandum es nefasto. Que un Vicepresidente de la República le sugiera al Presidente el uso del terrorismo psicológico en su forma más elemental, como estrategia de campaña, no tiene nombre. Que lo haga por escrito, es risible.
La sugerencia al más vulgar chantaje de los alcaldes para conseguir su favor al TLC, es una bajeza, una movida truculenta a la usanza de los mejor recordados politiquillos de la feliz Costa Rica corrupta. Clientelismo nauseabundo.
Tenía mucho tiempo de no ver una avalancha de opiniones en blogs ticos sobre un mismo tema. Aquí esta pasando algo y Technorati le lleva el pulso.
Bien por el Semanario Universidad, que aunque sin abandonar su posición de panfleto semanal, este jueves se coló en la discusión nacional y pegó un socollón intenso.
Pero no se puede salir a chillar el escándalo sin antes censurar lo que lo origina: que se filtre un documento de esta naturaleza debería preocuparnos a todos. Pasa hasta en las mejores familias, y podemos alegar interés público… ¿mientras no nos pase a nosotros?
Cualquiera que crea en las libertades civiles debería ahora, como siempre, defender el derecho a la intimidad y la privacidad. Aún las figuras y funcionarios públicos deben gozar de esa garantía constitucional en su accionar privado. Lo que es bueno para el ganso…
Tras aquella tristemente recordada reunión de la “Comisión Nacional de Enlace”, en la que llamaban al desconocimiento de los resultados electorales, y a la desobediencia civil como resistencia ante el TLC, el periodista Armando González publicó su acertada opinión:
…Para evitar la tragedia, los costarricenses debemos votar por quien ellos recomienden y, si el pueblo se “equivoca”, deberá atenerse a las consecuencias.
(…) Si nos sometemos a la amenaza, admitiremos la subversión del orden constitucional e iremos a las urnas con miedo, como se va en Iraq o en algunas zonas de la sufrida y heroica Colombia.
(…) Pero en Costa Rica la práctica democrática está demasiado arraigada. Los firmantes de estas proclamas corren el riesgo de autoexcluirse del proceso democrático y deslegitimar las causas que abrazan. Está por verse quién les aceptará una adhesión sin temor a mancharse con su indeleble tinte violento y antidemocrático.
(…) Por fortuna, en las tiendas de los opositores al TLC hay costarricenses de profundas convicciones democráticas. Su presencia en la lucha electoral es hoy más importante que nunca, porque ningún polo del debate debe quedar en manos de los promotores de la violencia.
(…) El TLC está en discusión, pero no la institucionalidad democrática. En esto no puede haber tibiezas.
…¿es bueno para la gansa?
En esas estamos.





