
El representante del pueblo, que trama como atemorizarlo. El representante popularmente electo que conspira contra los gobiernos locales. El diputado que ridiculiza por escrito al Tribunal de Elecciones. ¿Qué hace sentado en su curul?
Por sentido común, por dignidad, por vergüenza, porque no le queda de otra. Fernando Sánchez también tiene que irse.
