Una renuncia necesaria
…La disculpa, efectivamente, cabe, pero también, la renuncia. Procede, con más razón, en el caso del Vicepresidente, por su petición de sancionar a los 59 cantones regidos por alcaldes del PLN si en ellos gana el NO. Un funcionario con esa mentalidad, con tan malas intenciones y menosprecio hacia la libertad de decisión, debe estar en su casa, no en la Casa Presidencial.
(…)Eso es imperdonable en un hombre de su posición, quien como vicepresidente, como ministro de Planificación, tiene el poder de girar instrucciones para castigar, como él quiere, a los cantones que voten por el NO.
(…)Casas, con este “razonamiento” evidencia un ánimo de manejar los recursos públicos como lo hacen Hugo Chávez o Fidel Castro: con estilo totalitario. Su extremismo lo descalifica para continuar en un cargo que requiere personas con sensibilidad social, buenas intenciones y respeto a los otros.
Armando Mayorga, en La Nación.
|+| El Vicepresidente Casas debe renunciar




