
Laaaaargo y leento debate vimos el domingo, y oscuro.
Creo que en los debates, por la subjetividad que los caracteriza, es difícil establecer un “ganador”, pero sí se puede hablar de quién se desempeñó mejor, fue más claro, logró comunicar con mayor eficacia, fue convincente, etc. Si tuviera que establecer un ganador, desde el tele de mi cuarto, diría que el debate se lo dejó el SI, y no por falta de argumentos del NO, sino por falta de figuras de talante. Por descuido, tal vez.
No sé si lo comparten, pero tengo más de un mes viendo, oyendo, grabando, y trabajando en la producción de debates, entrevistas, cortos informativos, sobre el TLC, y no soporto más que me hablen de artículos, incisos, pies de página o contraportadas.
A estas alturas, el texto del TLC es como el de los Salmos, significa una cosa o la otra según el predicador que la anuncie. Y como desde hace varios meses no hay cara en que persignarse, mejor nos ahorramos esa verdad absoluta. Prefiero ver a alguien seguro, que se gane la credibilidad con elocuencia, y que brinde interpretaciones sensatas a la luz del sentido común y los hechos conocidos. Algo bastante más didáctico, más aterrizado, y no esos rollos interminables de artículo contra artículo que se quedan para los sabiondos y diletantes del comercio internacional.
Anoche, un energético y televisivo Fernando Ocampo (SI) arrasó con Renzo Céspedes (NO) en el primer bloque. Mauricio Hernández (NO) y Roberto Echandi (SI) se dieron de tu a tu en el debate sobre apertura en telecomunicaciones. Uno histriónico y disperso, otro inseguro y dubitativo.
Una firme y elocuente Epsy Campbell (NO) atropelló a Marta Castillo (SI) que se dedicó a posar y sonreír con gracia de miss como para un spot de Frescapil de 15 minutos. Piropo incluido.
Henry Mora (NO) y Alberto Trejos (SI) también sostuvieron un pulso parejo, pero a la claridad y seguridad con la que se expresa Trejos es difícil llegarle.
En el último bloque: un claro y sesudo Juan Manuel Villasuso (NO), contra un fotogénico y centellante Otto Guevara (SI).
El fondo contra la forma… ¿gana quién?
