Fusil de Chispas

“Discriminación homosexual” y la cruzada por la noble familia

En Costa Rica, cada día, 14 parejas buscan un padre para casarse, y 25 un abogado para divorciarse. El promedio de divorcios en 2006, fue de 22 por día. Según estadísticas de MIDEPLAN, en 2005 hubo 40 divorcios por cada 100 matrimonios. El 41.5% de los niños que nace, lo hace fuera del matrimonio y el 17% es hijo de madre soltera. En ese año, había en el país 88.814 pensiones alimenticias denunciadas.
Las estadísticas de matrimonios que se concretan, también cae: “El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) calculó que en el 2006 se registraron 5,5 bodas por cada 1.000 habitantes. Sin embargo, la tasa cae desde 1985 cuando fueron 7,9 uniones por cada 1.000 matrimonios”, en La Nación.
“El total de denuncias ante la Delegación de la Mujer se elevó de 563 en 1992, a 14.241 en 1997; a su vez, las que ingresaron a los tribunales de justicia ascendieron de 5.023 en 1996 a 32.643 en el año 2000″, según datos recopilados por Iván Molina.

Así las cosas, hoy aparece en La Nación este artículo, repleto de aberraciones, firmado por Federico Ortolá, que entre otros sinsentidos dice:

“Actualmente, en nombre de la orientación sexual y, en particular, de la homosexualidad, existe voluntad de cambiar la sociedad, porque se considera injusta al estar fundada únicamente a partir de la relación de pareja formada por un hombre y una mujer. Para combatir la discriminación de la que “serían” objeto los homosexuales, se culpa a la sociedad costarricense de regular jurídicamente, de modo exclusivo, la unión entre el hombre y la mujer…
(…) Pero, lo que vale la pena plantearse es si esto responde a la realidad o es una mera ficción o estrategia lingüística para conseguir un beneficio subjetivo, individual, en perjuicio de la colectividad.
(…) La ley no debería trasladar a la próxima generación el falso mensaje de que el matrimonio es irrelevante o secundario, extendiendo los beneficios del matrimonio a las parejas o individuos no casados.
El bien de nuestros hijos requiere que no caigamos en la trampa lingüística de introducir nuevas categorías equívocas como la “diversidad de familias”, la “teoría del género” o la “orientación del deseo” como nuevos derechos humanos”.

¿Quien entrecomilla la “teoría del género”, cuestiona la discrimación, y habla del otro como un ciudadano de segunda clase que “nos acusa de transgredir los derechos humanos elementales”, podrá exponer una posición lúcida y una perspectiva sensata de asuntos a los que -evidentemente- menosprecia?
“El empleo de este lenguaje funciona en el sentido que intimida a la sociedad, culpabilizándola por discriminar y no atender la diversidad”, dice el autor. ¿Pensará lo mismo de la violencia doméstica? ¿La agresión, como la discriminación, según este señor, es también un invento, una estrategia para “intimidar a la sociedad” y “para conseguir un beneficio subjetivo, individual, en perjuicio de la colectividad”? Dios nos agarre confesados.
¿Es “la ley” la que puede transmitir a la próxima generación “el mensaje de que el matrimonio es secundario”, o son los hechos, la realidad que vivimos? ¿No es un poco tarde para sujetarse de esos argumentos? Esa batalla por defender la fortaleza del matrimonio como institución, pretendiendo como enemigo/amenaza “los derechos de los homosexuales”, se perdió hace mucho tiempo. Pero no se perdió en el pretendido maniqueísmo de gays vrs matrimonio, se perdió vaya el señor Otarolá a saber porqué. La respuesta descansa, seguramente, en el seno de esa sociedad idílica, no diversa, basada en la feliz familia (que alguien nos diga donde está), en la que esta gente se quedó atrapada. Y se quedó.

“…nada obliga a que el Estado deba brindar tutela jurídica solo a aquellas formas que una religión cualquiera estime como aceptables. En una sociedad abierta y libre, los adultos deben poder construir su felicidad siguiendo solo los dictados de su razón y su conciencia, mientras sus acciones no representen daño o perjuicio real para los demás. Esto tiene que ser especialmente cierto cuando se trata de edificar valores que deberíamos preciar y reforzar, como son el afecto, la solidaridad y la convivencia conyugal”.

Un texto clarificador, publicado el año pasado, en el blog de Christian Hess.



Por: cristian cambronero  |  En:    Twitter    Facebook
Periodista independiente, especializado en comunicación online desde que se hacía offline. Kidult estrenando los 30; lector y escribidor.

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  • analu

    Yo como que ya ni me asombro de leer cosas así, la sociedad costarricense, tristemente, está repleta de gente que le tiene pánico a todo eso que no entiende, que le dá pavor contradecir a una o varias instituciones que por siglos nos han enagenado, y está llena de personas que desconocen por completo el significado de la palabra tolerancia en muchísimos temas, los que les conviene.
    En cuanto a las preferencias sexuales de los demás, los ticos, vivimos entre cavernícolas de pensamiento.

  • catalejo

    Es absurdo, como si los homosexuales fueran los culpables de la caída en picada de los matrimonios.

  • http://juliaardon.blogspot.com/ Julia

    Por dicha cada vez más gente piensa distinto.
    Eso es lo bueno. Aquí y en el todo el mundo.

  • http://www.itzpapalotl.org itzpapalotl

    Me intriga la gente que tiene tanto problema con el reconocimiento de la sexualidad ajena. Qué será?

    Que yo sepa ni en Bélgica, Canadá, Holanda, España o Sudáfrica se ha caído el cielo en centellas sulfurantes, ni se ha desatado el caos jurídico, ni se han desbarrancado las instituciones, ni han dejado de existir las familias. Ya dejémonos de argumentos cantinflescos para defender lo indefendible.

  • catalejo

    Lamentablemente esas maneras de pensar tienen su origen en edades tempranas del individuo, el señor Ortolá piensa así y aunque no nos guste tiene derecho y tiene derecho de expresarlo. Esto difícilmente cambiará, y no nos asustemos porque así piensa mucha gente todavía.
    Esta cuestión, como tantas otras, es de esas que cambian lentamente, educando a las nuevas generaciones, enseñarles respeto y tolerancia a lo diferente, que no es malo solo diferente.
    Las generaciones de hoy, son más abiertas al respeto y a la tolerancia, y las de mañana lo serán más que las de hoy.
    No perdamos la fé por un desafortunado comentario.

  • http://www.pezenseco.blogspot.com/ pezenseco

    Argumentos como esos prácticamente ni siquiera son, en sentido escrito, argumentos, sino, como él mismo dice (aunque en su caso sí aplica) “estrategias lingüísticas” para ocultar lo que de todos modos se lee entre líneas: la defensa ciega (la suya) de unos valores contra otros, es decir, llana intolerancia… Aparte de que hay varias contradicciones en el texto. Al señor parece molestarle que algo que forma parte del “ámbito subjetivo” pase a ser “fuente de derecho”; y dice: “Es evidente que el matrimonio entre el hombre y la mujer no está regulado jurídicamente por la tendencia heterosexual de los cónyuges, sino por lo que supone de aporte para la sociedad, protección de los hijos, etc.”. Pero de ser así, nada cambiaría si los cónyuges son homosexuales en cuanto a lo que pueden aportar a la sociedad, protección de los hijos, etc… Allí es donde se oculta la verdadera razón del autor: la creencia de que los homosexuales no pueden aportar a la sociedad ni a los hijos que pudieran tener lo mismo que aportan las parejas heterosexuales (lo cual, por lo demás, tampoco parace ser tan valioso, a la luz de los datos que menciona Xtian y lo que todo vemos cotidianamente). Es decir, su propio “argumento” sirve más bien para defender la tesis contraria a la que él defiende: si lo importante es el amor que se les da a los hijos o los aportes a la sociedad, nada de eso cambia si la pareja es hetero u homosexual.

  • Alex

    Pezenseco, en el blanco. Xtian, que bueno tenerte de vuelta :)

  • http://marielafb.blogspot.com mariela

    nada sorprendente, este país vive de las apariencias, del qué dirán, y por lo visto la sexualidad ajena les itneresa…..

    no hay que darles importancia

    que cada quien haga de su culo un florero..y de todo lo demás….

  • http://marielafb.blogspot.com mariela

    Invitación a la creatividad en mi blog!!!!!!!

  • Fernando

    Pienso que los que opinan así es porque esconden algo,hay que ser tolerantes, todos somos iguales ante Dios. Hace mucho que se dejó de ver la homosexualidad como enfermedad no se que les pasa a estos dinosaurios mentales,o es que cogen la bandera de la homofobia esperando que no les descubran sus propias debilidades.

  • http://juliaardon.blogspot.com/ Julia

    ¿ se acuerdan de aquella película “American Beauty”?

  • Federico Ortolá

    Gracias por sus comentarios. En líneas generales los comentarios descalifican o me hacen decir cosas que yo no digo ni pienso, hay que ser honrados para basarse en el texto y no en lo que uno se imagina. Mas cuando en el artículo pido como algo de justicia respeto hacia las personas homosexuales. Nadie entra a la cuestión de fondo que plantea el artículo que es lo interesante. Debemos regular juridicamente cualquier pretensión subjetiva de la persona o solo algunas? apliquen su respuesta con coherencia y llevenlo a sus últimas consecuencias y veran lo que les sale. Nadie ha planteado ninguna crítica en torno a esto que es el el punto clave del artículo.

  • adela

    Yo estoy totalmente de acuerdo con Federico Ortola.

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Comentarios

Cindy Salas Wong: Que lindo!!!!! rajado!!!! todos tendríamos que detenernos y mirar hacia atrás...
Marco Navarro Bulgarelli: Nada más rico que cagarse en alguien!!! Por cierto, ahora que volvió el...
Haroldo Rodríguez: Wow, me enviajó demasiado… Que chiva recorrer la vida de otra persona,...
Dean CóRnito: Excelente resumen de una vida bien vivida!!!  Felicidades, y ojalá este sea apenas...
Zunga: Don Bosco se va a enojar por no mencionarlo. Abrazote mae.
Ana P. Malavassi A.: Excelente recuento de experiencias de una vida muy productiva, llevada con...
PabloM: Que rico leer algo escrito tan de corazón. Felicidades y muchos éxitos más! 
Cristian Cambronero A.: la quiero macha!

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