Usted sufre, yo gano

El miércoles de la semana pasada, el niño Adrián Fabían Montero, de 12 años, murió cuando el disco metálico de la esmeriladora que operaba su abuelo, se desprendió y lo hirió de muerte en el cuello, según relatan los periódicos del jueves (LaNación, AlDía, Extra).
En dos de los diarios se hace referencia al disco metálico como “metabo”, de forma genérica. Metabo es en realidad una marca de equipos elécticos y herramientas de mano.
Hoy, Capris S.A., que distribuye la marca Metabo en Costa Rica, publica un anuncio de página completa en La Nación. Habla por sí sólo…
¿A quién se le puede ocurrir obtener beneficio económico a partir de un hecho tan lamentable? Esto habla claro de la sensibilidad social de la empresa, de sus valores corporativos, donde los haya. Así es como Capris, según su mismo anuncio, está “ayudando a construir un país”.
Una pieza desagradable, triste y repulsiva, que bien puede servir de modelo de lo que no se debe hacer nunca; de cuando la falta de ética del publicista se convierte en su propia vergüenza.
Shame on you, Capris.
|+| Capris S.A. expone una aclaración aquí. (jueves 15, 12:00 md)
|+| Gracias a Zunga por avisar.




