Carta al niño Dios
Quiero efectivo.
Quiero propiedades.
Quiero que en los registros de mis deudas aparezca, en lugar del mío, el nombre y el apellido de, digamos, Fernando Sánchez.
Quiero que mi vecino se vea obligado a dejar su apartamento.
Quiero que el Club Sport Herediano recupere su prestigio, aunque eso sea tan difícil como reconstruir un himen.
Quiero saber qué es peor: ¿la traición o la venganza?
Quiero un microondas que congele.
Son los mejores deseos de Luis Chaves, en la edición diciembre de SoHo. La selección arbitraria es mía.


