Aldia.cr: mucho rin rin…
No hay tags, ni clasificación o navegación por tags. En su lugar se recurre a los mismos submenús inútiles “por subtemas”. No hay ni un asomo de algún principio de web semántica en esta anunciada revolución cibernética.
No hay hipertexto, ni enlaces de ningún tipo a información complementaria, no hay posibilidad de interacción con el texto (para el periódico que ayer anunció que cambiaría la manera de leer noticias por internet). Los audio players se confunden con la publicidad en el interior de las notas. No hay redacción para web. El diseño nuevo es más incómodo y aparatoso -por mucho- que el anterior.
La sección de videos es confusamente idéntica a la de nacion.com, y a esta hora por ninguna parte encuentro la sección “Cazanoticias”, anunciada en estos días como una de las grandes apuestas del periódico online.
La nueva portada es caótica y no se destaca la información relevante de ninguna forma. La publicidad en flash se confunde fácilmente con los videos periodísticos.
El material en video -multimedia que llaman- merece mención aparte. Que baste con un ejemplo: en el que aparece como video destacado “Apoyo a huelga del APSE” podemos ver al entrevistado preguntando “¿Ya?” antes de empezar su intervención. Plop.
Algo es claro, en la revolución de los nuevos medios no se trata de hacer por hacer. Por seguir la corriente inevitable. Como dice Guillermo Culell, se impondrá la habilidad para manejar el medio (internet), no la práctica mecánica de saturarlo con información. “La cualidad que va a mandar será la de mezclar, no la de producir ingredientes”, afirma el Gerente de Medios Digitales de El Comercio de Lima y cerebro detrás de clarín.com.
No, Aldía.cr no revoluciona las noticias en internet. Ni mucho menos.




