FIA | La noche de la Flores

Rosario Flores había pasado desapercibida para mí, hasta que me dejé escucharla. Hasta que me cautivó esa noche de apagón, hará casi un par de años, en el Melico Salazar, y gracias a una oportunísima invitación.
La oí cantar con esa voz -ahora inconfundible- y la vi hacer suyo un escenario, con ese talante por el que tantas divitas mediocres cambiarían una teta falsa.
Este jueves la cita era obligada; la Rosario: la misma. Cuando el arte, la música, se traen en la sangre, no hay que hacer mucho más. A Rosario le fluye el carisma por esas piernas eternas que hipnotizan a cualquiera. Es una showgirl nata que se apodera de la atención y juega con ella.
Se despidió 3 veces, pero La Sabana repleta, ya sin zacate después de una semana de puro arte, no la dejaba irse. Dice AFP que habíamos 12mil personas, lo dudo, pero estábamos todos.
|+| Las fotos están en el flickr.





