La Nación suelta una bomba en hora pico del jueves:
La computadora que tenía el guerrillero de las FARC, Raúl Reyes, revela las gestiones que ha hecho esa organización para obtener respaldo político y financiero en Costa Rica y confirma una intensa actividad y contactos aquí.
(…) En total, hay 36 correos que citan a Costa Rica y a personas, entre ellas, a un expresidente de la República, un diputado, dos sindicalistas y un representante estudiantil universitario.
(…) El expresidente citado es Rodrigo Carazo Odio (1978-1982), los sindicalistas son Jorge Arguedas, del Frente Interno de Trabajadores del ICE y “Saúl”, un abogado de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP).
El representante estudiantil es “Maximiliano”, al que en un correo del 2001 se identifica como “presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica”.
(…) En otro correo, del 12 de junio del 2001, un remitente identificado como “Hernán” le dice a Rodrigo Granda, el “canciller” de las FARC, que “ayer hablamos con Jorge Arguedas Mora, del Sindicato del Instituto Costarricense de Electricidad, que agrupa a seis mil trabajadores de todo el país. Nos prometió ayudar económicamente, en parte, para la publicación de la revista”.
(…) “Fuimos a la universidad a ver cómo eran las cosas, sacamos contactos y buenas relaciones con un grupo llamado genteU que está ahora en la presidencia de la federación, en especial con Maximiliano (cita el e-mail) y es presidente de la FEUCR. Planteamos la posibilidad de distribuir la revista a través de librerías amigas cerca de la universidad y dijo que era posible y nos dijo que también se podía pensar sobre el uso de la radio universitaria para la difusión de comunicados y la promoción de la música. Otra cosa que él planteó fue la posibilidad de una visita”.
Que nadie se reparta nada. Los correos según La Nación y Telenoticias son del año 2000 y 2001, y corresponden -según las fechas- al clímax del proceso de paz que se extendió hasta el año 2002 y que marcó una época de fuerte lobby internacional de las FARC.
Llamame a Berrocal un toque…
