El caso Nelka: oro en Cannes
Hacer un trucho, en publicidad, es como entrenar misses en Venezuela. Son ideas nacidas y moldeadas para concursar, para ganar. Es la razón de su existencia. Los objetivos del cliente, los resultados concretos, no necesariamente son los protagonistas de este cuento. ¿Una práctica válida? Pues cada quien hace su juicio. Uno puede pensar que una buena idea es buena sin importar quién haya pagado por ella, o si alguien pagó por ella, si alguien o nadie la vió, etc.
Teniendo eso en cuenta conocí del Caso Nelka, y luego le di seguimiento gracias al blog de Jorge Oller, director de Tribu y presidente de la Asociación Costarricense de Agencias de Publicidad, ASCAP. Con el caso Nelka, la agencia JWT ganó ayer en Cannes el primer León de oro y León de plata en la historia de la industria publicitaria costarricense y centroamericana.
La primera vez que escuché mencionar a Nelka Rent-a-car, o Nelka Tours, fue en el spot de JWT, el cual por cierto, nunca vi pautado en televisión. Lo conocí en internet.
Viendo el video del caso, pienso que tampoco recuerdo haber conocido el sitio huecoscr.com aunque recuerdo otras iniciativas similares al sitio descrito. Se afirma que el sitio, justo antes de convertirse en el web oficial de Nelka (como parte de la campaña) llegó a ser uno de los 10 más visitados del país. Aunque religiosamente cada mes reviso los diferentes rankings abiertos de visitación de sitios desde Costa Rica, no recuerdo ese salto.
Curiosamente los datos del dominio huecoscr.com, muestran que se creó el 22 de mayo de este año, hace menos de un mes. En esa misma fecha, se registró el dominio nelkarentacar.com. Según publicó Jorge Oller que dice JWT, los sitios habían vencido porque la campaña data del 2006, y fueron renovados recientemente. Uno pensaría que dejar vencer un dominio, en cuyo aparente éxito de tráfico se invirtió tanto esfuerzo, es, cuando menos, raro.
Tampoco recuerdo las piezas de prensa, con las fotos enviadas por la gente a través de huecoscr.com que se muestran en el video, ni recuerdo las vallas de carretera, algo curioso para quienes manejamos poniéndole más atención a los mupis y a los rótulos, que al tránsito. No digo que no hayan existido, porque no podría afirmar tal cosa, sólo digo que como el resto de la campaña, no las recuerdo. Si alguien las recuerda, cuéntenos.
Algo sí queda claro: el spot (que se puede ver como parte del video del caso) es genial. Una buena idea y un mensaje poderoso, basados en un tema que es prácticamente parte de la cultura popular local, y que a todas luces parece efectivo. La idea, sin duda, es digna de todos los premios que cosechó, y que la llevaron a recoger su león en la Costa Azul francesa.
Pero que el resto del caso levante suspicacias, parece inevitable. Un caso “optimizado para festivales” como escribió un lector en A Fuego Lento.
Estas y otras dudas, planteadas en ese blog, en mails y conversaciones en el medio publicitario, hicieron que el 28 de mayo, Jorge Oller escribiera que “para nadie es un secreto que contiene inexactitudes que requieren de una explicación para una interpretación correcta”, porque –siempre refiriéndose al caso- “reconozco que se han estirado algunos conceptos y sobremaquillado otros”. Las explicaciones se darían en junta directiva de ASCAP, pero hasta este lunese, en le marco del triunfo en Cannes, se hicieron públicas.
El triunfo de una agencia costarricense en las grandes ligas de la publicidad global, es efectivamente un triunfo para todos. Para la industria local, para quienes trabajamos en comunicación, para quienes disfrutamos y celebramos la creatividad, y especialmente si es criolla.
Entonces ¿Por qué hablar de esto? Porque es relevante.
En el 2000, la agencia australiana Lowe Lintas devolvió un león de bronce por un aviso trucho para Taronga Zoo. En el 2002, Giovanni FCB de Brasil hizo lo mismo por una pieza para Médicos Sin Fronteras. Ese mismo año, Neil French, director creativo mundial de Ogilvy, criticó al jurado de Cannes por descalificar diez piezas del concurso bajo sospecha de truchería. En el 2004, el mismo festival le quitó dos oros a la brasileña DPZ Propaganda por otro trucho. publica El Comercio.
¿Por qué ventilarlo? Para saber qué opinamos.
Un día de estos le oí decir a alguien que si JWT ganaba el Lion en Cannes con este caso, era como si Claudia Poll hubiera ganado el oro en Atlanta 96, dopada. El premio es el mismo, ¿pero el mérito es el mismo?
¿Qué opinamos?





