No más negocios

Porque para que un negocio prospere, tiene que haber un tonto. O dos. O millones. Cuanto más tontos, más ganancias. Porque en el mundo de los negocios no existe la justicia, que es la forma más elemental del diálogo. Porque ese es el verdadero germen violento de los negocios: en ellos siempre hay un tonto privado de sentido; hay un idiota que se cree ganador. Porque en los negocios, buenos o malos, solo manda el dinero…
María Montero en SoHo


