¡A otro perro con ese hueso!

Afortudamente, la Sala Constitucional determinó esta tarde dejar sin efecto el proceso de extradición contra la señora Chere Lyn Tomayko, luego de que este miércoles la Ministra de Seguridad le concediera a Tomayko la condición de refugiada. A Tomayko la requiere una corte estadounidense por “secuestro internacional de menores”, por haber sacado a su hija de ese país. Tanto Tomayko como su hija, han sostenido aquí que salieron de ese país huyendo de la agresión sistemática de la que eran víctimas, por parte del padre de la menor.
Ayer la Embajada estadounidense en Costa Rica se manifestó “decepcionada”. “Estamos muy preocupados por las implicaciones que esta decisión tendrá sobre las obligaciones de tratados internacionales para Costa Rica y en virtud de la cooperación bilateral judicial con Estados Unidos”, dijeron en un comunicado.
¿Debemos asombrarnos ante estos reclamos ilegítimos? No. Basta recordar que, entre otras decenas de argumentos, EEUU es uno de los países que se ha negado a suscribir los convenios de la Corte Penal Internacional. Más aún, y pese a ello, han emprendido intensas campañas contra ese organismo multilateral y hasta han “castigado” a los países que suscriben los convenios de la Corte, retirándoles apoyo económico o militar.
“De hecho, ayer EE. UU. tenía previsto entregar recursos a la Sección de Vigilancia Aérea de Seguridad Pública pero suspendió la actividad luego de conocer el refugio aprobado a favor de Tomayco”, publicó La Nación.
Pese a la reacción de la Embajada, la Ministra del Vecchio se mantuvo firme en su criterio por considerarlo “una decisión soberana”. ¡Bravo!
Costa Rica ya desafió a EEUU antes, con nuestra incorporación la Corte Penal Internacional, por ejemplo. Así tiene que ser. Apenas en 2006, ese país levantó las sanciones contra Costa Rica, por reconocer a ese tribunal. Este tipo de reclamos tienen el mismo tufo retórico de las condenas ilegítimas que lanza EEUU contra los países que “irrespetan los derechos humanos”, mientras la administración Bush mantiene, contra viento y marea, la nebulosas prácticas en Guantánamo, donde “derechos humanos” es un concepto que jamás existió. Eso, sin mencionar la escalada de abusos impulsada en nombre de la “guerra contra el terrorismo”
|+| La caricatura es de TheGuardian




