El capitán en su laberinto

El que se enoja pierde
Estos no eran los mejores días para Costa Rica que los presidentes Arias imaginaban. El presidente y su hermano están metidos en un lodazal, y cada vez que se mueven, se atascan más. Este viernes, en Pacayas, a don Óscar se le vió incómodo, como si anduviera con pantalón picapollos y quisiera disimularlo debajo de un mantel. Se le vió irritado, la emprendió contra los periodistas y los medios, que ahora son “serruchapisos” y atentan contra la honoralibilidad de los honorables. Qué curiosa es esta profesión, cuando “la verdad” está del lado propio (no es eufemismo, lo de Vivian es coincidencia) los medios son amigos y aliados, pero cuando la coyuntura los pone en la acera del frente corremos gritando “¡Serrucho!”, “Cacería de brujas!”, “!Persecución política!”. Eso pasa, pregúntenle a don Ottón.
Este sábado Pilar Cisneros e Ignacio Santos emplazan al presidente a hablar con claridad (por una vez, digo yo) con respecto a esas acusaciones que ha lanzado al vuelo contra los comunicadores. Veremos si les responde, porque el gobierno “no tiene por qué satisfacer las preguntas de un medio”.
Hasta hoy, el Presidente y su hermano se han dedicado a lanzar evasivas sin entrar al fondo del asunto. Que las asesorías son necesarias, que no se puede gobernar sin plata, que los profesionales son de primer nivel… Tal vez alguno de sus asesores en comunicación podría decirle al oído: “es que nadie está cuestionando eso”.
¿Y los otros datos?
La lista entregada por el BCIE esta semana, de asesores y asesorías, comprende el periodo de marzo a agosto de 2008. Pero según La Nación “entre asesorías y “gastos relacionados”, el Gobierno gastó $1 millón del BCIE entre noviembre del 2006 y febrero del 2008″… ¿Adónde está el detalle de los gastos, asesorías e inversiones de esas fechas que -¡oh las casualidades!- incluyen el periodo del referendo por el TLC y la campaña del Sí, impulsada por el Gobierno? ¿Por qué no se revelaron todos los datos al mismo tiempo? ¿Estarán las listas en sala de maquillaje, manicure y pedicure?
No, no, elucubremos, no pensemos mal. Ahora sabemos que esta administración ha sido cristalina como manantial de agua bendita y que preguntar y dudar es atacar. No, no hay espacio para la sospecha. Claramente.
Haciendo el morral
No queda más que esperar la renuncia del Magistrado Sosto. No hay mucho más que hablar en este tema. Parece que ni el jurista, ni el Ministro de la Presidencia, conocen la ley. Vaya ironía. Esto tiene que ser un chiste.
Se va el magistrado, pero ¿Quién autorizó la contratación de su asesoría? Silven y aplaudan.
¿Comunicando qué?
“De los datos se desprende que el BCIE gira mensualmente $38.700 (¢19.969.200) para financiar el pago del programa “Comunicación para la rendición de cuentas”.
Allí se subraya el pago de $4.000 (¢2.064.000) de sueldo mensual de Adriana “Mimí” Prado, cuya función en Casa Presidencial, según detalla el BCIE, es “coordinar y direccionar la rendición de cuentas del Gobierno de la República”. Publicó Extra el viernes.
Es que no hay por dónde. 19 millones de colones por mes para que el Ejecutivo sepa rendir cuentas, y si hemos llegado hasta este punto en el culebrón de las asesorías, ha sido por la inexplicable actitud de un Gobierno hermético, que ni sabe ni quiere rendir cuentas. Dicho de otro modo: 19 millones de colones al mes, para nada.
Extra sigue: “Entre los consultores contratados para el programa de Comunicación para la rendición de cuentas destaca la sociedad anónima Setso y Matata S.A., que cobra $5.300 por “mejorar e intensificar el uso de los medios de comunicación de la Presidencia de la República hacia y desde la sociedad civil.
El presidente de la junta directiva de esa empresa es Alejandro Trejos, quien participó en la dirigencia de la campaña del “Sí” al TLC con Estados Unidos.
Cómo me gustaría conocer en detalle qué significa “mejorar e intensificar el uso de los medios de comunicación de la Presidencia”, y saber cuáles son esos medios de comunicación. ¿Algunos de ellos serán medios online? ¿Habrá apostado la Presidencia por internet como medio de información? ¿Y de desinformación?
Continuará, esperemos.




