“La honradez no es una posición que se adopta según convenga”

De verdad que no hay por donde entrarle al barreal que se ha hecho con el tema de las platas del BCIE, y el tropel de asesores que el banco regional ha puesto al servicio de la Presidencia de la República. Apenas ayer en un artículo publicado en La Nación, Rodrigo Arias hablaba de no caer en la politiquería, pero la actitud de la Administración Arias en el tema ha sido absolutamente politiquera, y contradictoria.
El Ministro de la Presidencia escribió en el papel que “la solicitud de información por parte de los medios de comunicación (…) es bienvenida, ha sido y seguirá siendo atendida de la manera más amplia, expedita y plena por parte de quienes, en nuestra condición de funcionarios públicos, estamos sometidos, entre otros, a los principios constitucionales de transparencia y rendición de cuentas“. Pero más tarde, ayer mismo, el mismo Rodrigo Arias le decía a los periodistas que “en el Gobierno de la República no tenemos por qué satisfacer las preguntas de un medio cuando quieran. Eso depende de las políticas nuestras y cuando consideremos que amerite dar la información”… es decir, en apenas unas horas el “principio constitucional de transparencia y rendición de cuentas”, se había esfumado para tapar lo que se tiene por tapado. Secretillos, de esos mismos que para el presidente Arias eran “un atentado contra la democracia“. Pero don Rodrigo, eso sí, no quiere politiquería.
Aquí no hay malicias ficticias, ni “penumbras” imaginarias, como lo sugirió el Ministro en su artículo. Aquí lo que hay es un arsenal de preguntas sin respuesta y un equipo de funcionarios que cierra filas para no responder. Un caldo de cultivo para la suspicacia.
Si no es a los medios de comunicación, que sea en la Asamblea Legislativa donde se brinden las explicaciones, los montos. Donde se iluminen las “penumbras”. Pero no caigamos en el juego de “eso siempre ha sido así”, o… “¿Pero de qué se sorprenden?”. No podemos conformarnos con la explicación ligera y avalarla con complacencia.
Bien por La Nación y su búsqueda de respuestas y aclaraciones. Los periodistas están haciendo su trabajo como corresponde, los funcionarios no.



