¿Al borde de un ataque de nervios?

“Compré la mitad, y me costó el doble”. Esto, palabras más o menos, se lo escuché a 3 personas este fin de semana. La expresión es conocida, uno se acostumbra a oírla de sus abuelos cascarrabias, o de los tatas. Pero esta vez la oigo de 3 amigos, en sus veintitantos, profesionales, asalariados, y –que me perdonen la infidencia- no mal pagados. La preocupación la tenemos todos. En mi caso, puedo decir que aunque siga viendo mi panorama personal con algo de optimismo, el cuadro económico, y el general lo veo bien borroso.
Pensaba en eso hace unas semanas. Cuando se puso en marcha la restricción vehicular y no faltó quien armara bochinche, se agarrara del pié de la Sala IV, o lanzara todo tipo de argumentos para oponerse a la medida. ¿Y qué íbamos hacer, seguir pretendiendo que no pasa nada? Seguimos todos en un puro jolgorio de derroche (mientras se pueda). ¿Y luego qué?
Sólo unos días después la mitad del área metropolitana nos quedamos sin agua porque un patas vueltas rompió una tubería. Pero para uno, creyencero, aquello cayó como un negro augurio de un futuro gris repetidamente anunciado: el agua también va a faltar. De nuevo: los días de derroche indiferente, le guste a quien le guste, van quedando atrás.
El gobierno ha adoptado medidas relacionadas con la disminución de la factura petrolera, y nos ha dado muchas pistas de lo obvio: no son, ni serán, días fáciles. La crisis económica estadounidense, sumada a otros varios factores, han sometido a medio mundo a la sombra de la desaceleración económica. Y allá vamos todos. La inestabilidad del dólar solo suma ruidos de tormenta para una población que no acaba de entender qué es lo que está pasando, pero tiene muy claro cómo le afecta.
Si en la ecuación sumamos crisis económica + escasez y desabastecimiento de alimentos + cambio climático… ¿De dónde saca uno el optimismo? ¿Es temerario pensar que es a nosotros, hoy jóvenes miembros de la población económicamente activa, y futuros tomadores de decisión, nos tocará ver cambiar, de una vez y para siempre, nuestras costumbres, nuestro estilo de vida, nuestros hábitos de consumo? Por más que le doy vueltas, no logro verlo como algo pasajero. ¿Exagero?


Deje
Envíe 
Únase al fusil
Sígame 









14 Comentarios
Rick
COSTA RICA COMPARTIÓ RETOS Y SOLUCIONES EN MATERIA HÍDRICA…… Asi que no hay de que preocuparnos, o SI?
http://www.aquavitae.com/?p=866
4 Ago 2008 a las 4:53 am #
beto
A ver…
Períodos de crisis han habido a través de toda la historia de la humanidad. El “fin del mundo” se ha pronosticado cientos de veces en diferentes épocas. Y comparando nuestros estilos de vida a los de la gente común hace apenas 100 o 200 años, no hay duda que –en cuanto a calidad de vida, al menos– hemos avanzado bastante. Pero también cada día está más caro vivir. El solo hecho de que hoy por hoy es imposible pensar en comprar casa sin contar con un segundo ingreso es bastante evidencia.
Pero igual, eso no quita que uno sienta temor e incertidumbre al ver que –ahora sí– se nos está pasando la factura, y bien gorda por burradas propias y ajenas del pasado por las que ahora estamos pagando las consecuencias. Temor a que esta vez se nos esté viniendo The Big One. Que por fin choque la avalancha de miércoles con el ventilador. Estamos presenciando el colapso de un sistema de desarrollo que ha definido a las sociedades desde la Revolución Industrial, basado en el petróleo, y que ya no da para más. Y a nuestra generación le va a tocar bailar con la más fea. El trago amargo. Nos va a doler, y mucho, enfrentarnos a la realidad. Y el proceso de cambio se nos va a hacer eterno.
Pero también es interesante notar que el ideograma chino para “crisis” alude tanto a “peligro” como a “oportunidad”. Yo veo oportunidades en que la biotecnología y esfuerzos como los de Chang y su motor de plasma nos den alternativas de energía al petróleo. En cuanto al agua, quizás aprendamos por fin a apreciar lo que tenemos aquí y aprender de países como Israel, que han hecho del ahorro del líquido todo un arte. Es demasiado simple: O cambiamos o nos lleva puta. Es hora de una segunda revolución tecnológica.
Sí, a mí también me agarran los ramalazos de pesimismo y más cuando veo que por más que estiro los cincos y no me considero mal pagado, a veces no la ve uno. Pero tengo fe en que de este período de oscuridad comenzará a surgir una sociedad nueva y más evolucionada. Yo sólo aspiro a poder estar presente cuando eso ocurra.
4 Ago 2008 a las 9:10 am #
Terox
Pues debemos aprender a vivir menos en el consumismo. Eso sería un cambio muy deseable, no sólo por razones puramente económicas, sino también de ambiente y en general, de bienesetar general. Toleremos un poco la incomodidad si eso va en bien de todos…
4 Ago 2008 a las 9:55 am #
Jose
Yo considero que cuando las cosas se ponen así de visibles es que el asunto ya está avanzado. Pero bueno, las crisis ponen en su lugar a las cosas. No voy a decir que es lamentable: se cosecha lo que se siembra.
4 Ago 2008 a las 10:22 am #
Mainor MG
Una vez leí por ahí que este ó el otro año sería el año del CONSUMISMO:
-CONSU - MISMO carro,
-CONSU - MISMO sueldo,
-CONSU - MISMO techo,
-CONSU - MISMO vestuario
y solo si Dios quiere:
-CONSU - MISMO trabajo
Una nota humorística ante el mal, ya saben lo que dicen: “Al mal tiempo buena cara”:
4 Ago 2008 a las 11:47 am #
Dean CóRnito
Coincido plenamente con Beto. Se vienen días difíciles, y para mi lo más sorprendente ha sido lo relativamente rápido que todo se ha desarrollado para nuestro país. Sabíamos hace más de un año que Estados Unidos estaba entrando en recesión, que el precio del petróleo estaba por los cielos, y desde al menos hace 6 meses que los precios de los alimentos se estaban disparando. Pero en Costa Rica casi todo seguía igual, en buena medidad gracias a una irresponsable política económica expansiva que ahora nos lleva a los platos rotos: el entorno internacional, que no está a nuestro alcance cambiar, se une con la galopante inflación interna producto de esa irresponsable política expansiva, y tenemos todos los elementos para una crisis. Pero, como también dijeron arriba, las crisis son los mecanismos correctivos por excelencia para las economías sobrecalentadas como la nuestra. Es hora de socarse un poco la faja, ser más cauteloso, y seguir breteando para tratar de salir de esta con el menor daño posible…
4 Ago 2008 a las 12:24 pm #
cristian
dean, sería muy interesante que te extendieras un poquillo más en lo que llamás “política económica expansiva”, ya sea aquí o en tu blog.
una de las cosas que me ha llamado la atención, es la falta de información que existe para comprender la situación, más allá de la cobertura de los síntomas actuales.
4 Ago 2008 a las 12:49 pm #
analu
Yo todavía no he sabido como entrarle a este tema… es decir, como reaccionar a él.
Todavía soy una “chiquita de mami” que vive en su casa y por lo tanto, aunque noto cambios, no los percibo TAN fuerte en mi bolsillo… al menos desde algunas perspectivas.
Yo creo que desde hace un par de meses, poco más poco menos, todos sentimos un cambio.
Y es en esa pluralidad de la percepción, donde uno nota que efectivamente hay que reaccionar.
4 Ago 2008 a las 1:19 pm #
Julia
Cero pesimismo.
Hay que cambiar. Uno, y despreocuparse o dejarse de fijarse en lo que hace el vecino. Si cada uno de nosotros pensamos ¿ qué hago yo? la verdad las cosas pueden mejorar.
1-¿ tengo que ir en carro a todo lado?
2-¿ podemos viajar más personas en el mismo carro cada tiro?
3-¿ estoy separando la basura?
4-¿ siembro algo en mi patio?
5-¿ compro mucha comida pre-cocida, pre-preparada, industrializada?
6-¿ compro mis frutas y verduras a productores locales?
7-¿ ya aprendí a hacer pan? ( Si hiciera cada familia su pan al menos una vez cada quince días de verdad que mucho cambiaría)
8- ¿ siembro algo en mi patio? Aunque sean chiles dulces? o chiles picantes? algo es algo.
Es creer que con pequeños cambios, si los asumimos todos ytodas si las cosas comenzarán a cambiar. Pero ya. Ya mismo.
Luego, habrá que hacer más cosas, pero sí se puede comenzar por cosillas así.
Suman, suman, suman.
4 Ago 2008 a las 2:36 pm #
itzpapalotl
Lo bueno del pesimismo es que si uno está equivocado, la cosa se pone mejor.
4 Ago 2008 a las 4:29 pm #
Caro
Ufff, pensé que la única asustada era yo… lo del gasto lo noté hace tiempo… porque me toca costearlo todo, absolutamente todo… pero ahora ando como en una hiperconciencia acerca del agua, de la electricidad… es duro, la verdad, es duro porque ya colapsó el modelo económico por completo… el otro día Hinkelammert decía en una charla, que hace años estamos viviendo de prestado (lo decía de otra manera pero bueno…) y yo lo miro como quemar hasta el músculo… no sé si se entiende la figura… por mucho tiempo hemos hablado de crisis, del calentamiento, de la escasez… pero seguimos sin estar preparados…
5 Ago 2008 a las 7:26 pm #
camila
No no, aparentemente, según Al Día, “al mal tiempo buena cara”.
Este artículo salió publicado hace unas semanas en Al Día http://www.aldia.cr/ad_ee/2008/julio/13/nacionales1618351.html
lleva como título “La buena actitud es salvavidas en tiempos difíciles”.
Aparentemente, ser solidarios, sonreir y encomendarnos a las figuras divinas son la solución a está “difícil” situación que estamos viviendo. Y eso no es todo, el sociólogo José Carlos Chinchilla nos dice: “Pero siempre hay un lado positivo. El sociólogo cree que de los tiempos duros salen cosas importantes. Los altos precios de la gasolina y de los productos obligarán a las familias a pasar más tiempo reunidas en sus casas. Además, ahorran electricidad o comen menos alimentos chatarra.”
¿Se dan cuenta? Es cuestión de cenar en familia, tomarnos todos de las manos y sentarnos en la mesa a esperar a que los cielos se vuelvan azules y salga el sol.
Así de ingenuos nos creen. El resultado: seguir siendo la misma sociedad conformista, mediocre, cuyo único talento parece ser el de quejarse, culpar al gobierno, culpar al transporte, culpar al dólar, culpar, culpar, pedir, porque, “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Sí, nos enseñan a ser multitud de brazos cruzados, pasivos hambrientos esperando a que nos den todo, mientras disfrutamos sentados en la mesa, rezando el Padre Nuestro, viendo las noticias y leyendo el periódico, la santa palabra. Y, lastimosamente, el pueblo se cree estas cosas.
Pero claro, somos ticos, el país de la libre democracia, la suiza de centroamérica, sin ejército. Talvez sí, somos eso, un país que no lucha.
Talvez, cuando el bolsillo les empiece a escasear dejen de dar el diezmo, pero quién sabe, porque aparentemente el de arriba no hace nada de gratis.
8 Ago 2008 a las 12:59 pm #
Rafa
Pues yo siento que he intentado de todo y aun asi no cierra la cosa. Le he hecho todo el análisis numérico a mis finanzas y al consumo de mi casa, pareto y todo (yo se yo se, ridiculo. Pero científico). He convertido mi casa es un mausoleo en honor a las luces fluorescentes. Tarifa horaria. El carro prácticamente varado, tan es asi que me mude de un edificio del trabajo a otro en bus. Mínimas salidas y almuerzo calculadisimo contra el subsidio que afortunadamente nos ofrecen. Ya solo me falta sembrar vacas en el patio para bajar ese rubro del súper
Pero lo irónico es ver la exageración de energía que nos rodea y que no sabemos canalizar (al menos yo no sé una manera rentable). Sol rajado, lluvia a cantaros, viento que me quiere botar la malla.
Y me mata la curiosidad por llevar una pinche clasesita de Economía y entender como se mueve el dinero. Me lo imagino como el agua del mar, moviéndose constantemente pero al final en conjunto es la misma cantidad - así que si esta fluyendo en contra de nuestros bolsillos, hacia donde va? Y cuando vuelve?
Ya me voy a ver que más diantres apago.
12 Ago 2008 a las 3:07 am #
david
Después de la crísis siempre viene la renovación, el claro de luz después de la tormenta… y sí, parece no haber la más mínima duda de que estamos atravesando una, que se está poniendo y se va a poner más crítica.
Pero entonces sería bueno comprender eso, tener presente que así funciona, la crísis llega como señal inexorable de un paso nuevo, de que algo está por venir, justo después de que acabe la crísis… y es que esto no es de ayer para hoy, la humanidad (porque aquí ya no cabe pensar en mi ciudad, mi país, mi continente… es un suceso global, que incumbe a toda la humanidad) viene arrastrando; más bien, viene forjando esta crísis que ahora se encuentra en su punto crucial. Entonces, podremos imaginar la magnitud de la renovación que esta crísis promete… hay que despertar la conciencia a nuevas formas de abordar la vida, el “sistema”, el consumismo, el rumbo de la economía, esta política patriarcal corrupta y egoísta… todo esto, sencillamente, ya no da para más.
Vienen las dificultades, la crísis arrasa con lo que tiene que arrasar, se cae lo que se tiene que caer… para que brote de nuevo la luz. Y para esto lo más sensato es ocuparnos del presente, vivir mejor, volver a nuestra conciencia, nuestra conciencia de pertenecer al planeta y respetarlo, de pertenecer a la humanidad y respetarnos… No quisiera que esto suene a puro optimismo de un idealista; para mi, estamos en el tiempo en que se nos vuelve una responsabilidad ocuparnos de la nueva Tierra, la nueva humanidad, porque sí, si a alguno le queda duda, estamos en el punto crucial.
A través de la cooperación, la comunión, despertar la conciencia; es el momento para, lo mismo, seguir así e irnos al carajo, o realmente definir el rumbo de una nueva forma de vivir.
Ánimo y luz.
17 Ago 2008 a las 2:29 pm #
Su comentario para “¿Al borde de un ataque de nervios?”: