Mentir es decir mentiras
Durante todo este jueves han circulado correos electrónicos defendiendo la actuación del gobierno de los presidentes Arias en el caso de las relaciones con China y la venta de bonos a ese gobierno. También hubo declaraciones en las que Rodrigo Arias señala intenciones oscuras de parte de La Nación, y califica como “irrespeto”, de “un periódico que se dice serio”, hacia el presidente y su gobierno.
Por la tarde, un email masivo que -dice- haber salido del PLN, dice que lo publicado por el diario es “una cortina de humo” y “viejas tácticas de la desinformación”… un momento, ¿eso no era justo lo que hacía el gobierno liberacionista con el dinero del BCIE?
“El PLN lamenta que La Nación haya tergiversado y manipulado la información, pues desde un principio el Gobierno de la República Popular de China, solicitó de manera formal, que los alcances de la negociación con nuestro país se mantuvieran en secreto para salvaguardar sus intereses; pues los términos de la negociación establecieron condiciones muy beneficiosas”, dice el texto.
Lo que no dice, es que nadie cuestiona lo que China haya pedido o no (que de paso, según la legislación costarricense, es improcedente tratándose de fondos públicos, más en un gobierno que se dice emisario de la transparencia). Una cosa es cierta: consultados, tanto el presidente, como el ministro de Hacienda, negaron una y otra vez, lo que hoy sabemos era un hecho desde el principio.
“No sé de dónde mencionan esas cifras, pero no quiero debatir con ellos”, dijo entonces el ministro Zúñiga, con respecto a las afirmaciones de un diario de Taiwán, que aseguraba lo cierto: ya había un documento de compromiso firmado entre ambas naciones, que establecía las donaciones y la compra de bonos. Eso y las respuestas evasivas del presidente, se llama mentir. Y se llama así aquí, y en China.





