Por la boca muere el pez

El capitán regresó es viernes de España, justo a tiempo para celebrar aquí su cumpleaños 68, este sábado. Apenas tocó suelo nacional, metió las de andar, como no podía ser de otra forma: un lapsus linguae de los que traicionan a los que se enredan en su propio embuste. “Taipei nos pilló en la mentira”, le dijo Arias a los periodistas.
¿No que era mentira, la mentira de lo de las mentiras?
Los 68 años le llegan al mandatario llenos de sorpresas. El TLC va como el cangrejo, a días de que se venza -ooootra vez- el plazo límite. Ahora tendrá que pedir cacao a los mismos Estados Unidos contra los que soltó la lengua en España. Aquí: río revuelto, entre las infortunadas declaraciones de su vicepresidenta, y el catálogo de escándalos que colecciona su administración.
Sin duda el de este sábado no será el más dulce cumpleaños para el capitán; y el de este lunes, no será el más dulce cumpleaños para este país encallado.





