¿Quién dijo que ya todo está perdido?

Trabajo. Desde el terremoto del 8 de enero, muchos ojos se han puesto sobre la fábrica de productos El Ángel, en Cinchona. La empresa emplea a 300 pobladores de la zona y le compra productos a un buen número de productores locales. A pesar de los daños sufridos y de no poder operar, la empresa garantizó dos meses de salario para sus empleados, y hace los esfuerzos para reanudar su producción.
Durante la última semana, han circulado por la red y por otros medios, mensajes invitando a los consumidores a comprar los productos El Ángel como una forma de apoyar a esta empresa que, en el momento más adverso, ha mostrado ejemplos sobrados de ser una empresa ejemplar, basada en un espíritu solidario y de beneficio compartido.
No se puede más que sumarse a esa invitación: Agotemos los productos de El Ángel. Aquí y aquí, se puede ver el detalle de lo que fabrican, y todos sabemos donde conseguirlos. Qué mejor forma de ayudar a la gente que hace las cosas bien…

Techo. Conscientes de la urgencia de la situación que viven cientos de damnificados, que hoy están en albergues, la ONG Un techo para mi país se arrolló las mangas y se tiró a la calle a buscar $200mil para construir 200 “casas de emergencia” en “campamentos de transición”. Varias entidades gubernamentales contribuyeron, permitiendo bajar hasta $1000 el costo por casa (normalmente cuestan $1600), y empresas privadas se han sumado al llamado: Coca Cola aportó lo necesario para 20 casas, y Kraft donó 25, por ejemplo.
Pero ahora Un techo para mi país necesita voluntarios que aporten su trabajo en la construcción de estas viviendas prefabricadas. La inscripción puede realizarse online aquí.

Paz. El parque La Paz Waterfall Gardens y el hotel The Peace Lodge, fueron otra de las empresas de la zona fuertemente golpeadas por el terremoto. En su sitio, la empresa ha publicado un amplio comunicado con dos ejes: mostrar que las instalaciones no sufrieron daños estructurales y anunciar que planean reabrir dentro de 3 meses, pero sobre todo piden ayuda para poder apoyar a sus empleados y a los pobladores de Cinchona y Varablanca. “Sin el apoyo de estas comunidades, La Paz Waterfall Gardens no sería lo que es hoy”, dice su propietario. Por eso la empresa “está recibiendo fondos para los habitantes de la zona que necesiten construir o reconstruir sus casas. Publicaremos la contabilidad del uso de esos fondos, así como fotos de la reconstrucción”.
En su sitio están los datos para comunicarse con ellos.

Futuro. Este miércoles un grupo de 64 empresarios de la zonas afectadas por el terremoto, constituidos en la Cámara de Corredores Turísticos Zona Volcán Poás, se reunió con el ministro de turismo y le entregó un documento que titularon “Propuesta de reconstrucción del sector Turístico Corredores del Poás”
. Su objetivo más inmediato: que les ayuden a reactivar la actividad económica en la zona para “normalizar” en la medida de lo posible, la vida de unos 300 empleados y 120 proveedores de servicios. Locales como el restaurante Chubascos, que espera volver a operar dentro de unos 2 meses, no han dejado de pagar el salario de sus empleados y han canalizado enormes esfuerzos para ayudarles en este trance.
7 negocios sufrieron pérdida total, y 57 quedaron con daños de consideración, sin embargo, y tras recibir el apoyo del ICT, la actitud es de trabajo, y de esperanza.
Muchos hemos distribuido mensajes quejándonos del servicio dealguna empresa, o denunciando malas prácticas corporativas. El poder del “boca en boca” es arrollador, pero debe serlo también para ayudar. Aquí hay 4 oportunidades para hacerlo. Solo 4 ejemplos para decir, que cuando uno sabe para donde mirar, la gente buena es la que más se nota.


