Este sábado, en un salón lleno de gente con camisetas, gorras y pines con el logo de Ottón Solís, una mayoría de asambleístas del PAC decidió que la convención para elegir al candidato del partido será el 31 de mayo, día del natalicio del líder fundador y 2 veces candidato presidencial. ¡Oh la casualidad!
Para votar en la convención del PAC, la gente deberá inscribirse en el partido (dar su adhesión) al menos un mes antes. La fecha límite es el 30 de abril.
Primero existió una posición consensuada entre 40 asambleístas para fijar la fecha de la convención en 14 de junio. Entonces algunas intervenciones recurrieron a los argumentos del miedo, y sólo faltó memorando: “se nos van a meter los pericos”.
Así se fijó la fecha del 31 de mayo, primerísimo día autorizado por el Código Electoral para estas actividades; así también la convención se realizará antes que la de Liberación Nacional, lo que parece darle paz a las temerosas almas de algunos miembros de la cúpula pacista.
“Será una convención abierta con padrón cerrado”, dijo la Secretaria del PAC, Margarita Bolaños. Hace poco menos de un mes, ella manifestó que la elección del candidato debe ser “una decisión de la familia”, pero no dijo cuántos son los hermanos legítimos.
El PAC “perdió una oportunidad de oro de hacer crecer este partido”, dijo el precandidato Román Macaya. “Todas las decisiones de la Asamblea benefician al fundador del partido Ottón Solís”, agregó.
“Existió presión para aprobar plazos que evidentemente favorecen al precandidato que lleva mucho tiempo siendo el candidato”, dijo la precandidata Epsy Campbell.
En un comunicado de prensa, Ottón Solís “manifestó su satisfacción con la celebración de una convención completamente abierta”. ¿Convención “completamente abierta” con padrón cerrado un mes antes? Arroz con mango… ¡Democracia con preaviso!
Nora Hernández, electa como integrante del Tribunal Electoral Interno, se presentó con una camiseta con logo de Ottón Solís. Ante el cuestionamiento de varios asambleístas por la evidente filiación de la candidata, se cerraron filas y se demeritaron los cuestionamientos. “Aquí somos gente decente”, dijo la exdiputada y asambleísta Martha Zamora.
¡Yo me imaginé a Luis Antonio Sobrado sesionando con una gorra de Johnny Presidente!… cosas que pasan.
Más aún, al inicio de la Asamblea, se distribuyó un documento firmado por la señora Hernández en el que se pronuncia ad portas en contra de una convención abierta. “Una convención cerrada no es antidemocrática, más bien es la forma democrática para elegir a los mejores”, dice. ¡No me digan nada: 100% neutralidad!
El domingo, la Asamblea decidió que habrá al menos una mesa por cantón (y no por distrito). El presidente del partido, Alberto Cañas, se dejó decir que en algunos distritos no votaría nadie y solo llegarían “lapas y tortugas”.
Por ejemplo, si se abre una única mesa en el cantón de Puntarenas, la gente de Cóbano tendrá que cruzar el golfo para poder votar… eso sí, las tortugas lo tendrán más fácil.
Cañas hizo gala de su prepotencia durante los dos días de Asamblea, pero se lució el domingo, con burlas, sus usuales exabruptos, y descalificaciones constantes ante las posiciones de algunos asambleístas. La molestia fue tal que el presidente del partido se tuvo que disculpar.
“¿De qué sirve que se excuse si nos va a seguir agrediendo?”, se plantó una asambleísta de apellido Vega.
Así las cosas, el PAC pasó de considerar como única la opción de una elección de candidato por parte de la Asamblea, con 80 votantes -como ocurría hace apenas algunas semanas-, a aprobar una convención para afiliados. Un gran logro, dirán algunos. Yo creo que se quedó corto.
Perjudicados directos: el resto del PAC y los precandidatos que no se llaman Ottón Solís. El aparente beneficiado: el cumpleañero, que recibió este sábado una convención custom made disimulada en el queque.
Pero el alma de la fiesta son los invitados.
