¿Y si hacemos un sex tape?
El video sexual es el papá de todos los videos virales. Cualquier campaña de marketing viral (tan manoseado en nuestros días) se desearía los niveles de difusión y expectativa que alcanzan los sex tapes de las famosas, medio famosos y pelagatos. El sex tape es una bomba por definición, un culebrón con todos los ingredientes, incluyendo –casi siempre- el final feliz. Con el clip viene el safis, la intriga del robo, la transacción oscura, la denuncia, el pleito, la amenaza de demanda que no se concreta nunca… la urgencia por no ser el último en verlo y el morbo de que esa “desgracia” ajena resulte tan placentera.
El video porno de un mortal conocido es especialmente impactante en una sociedad mojigata. Corre como la pólvora en un país minúsculo donde todo mundo mete mano mientras silba y aplaude. No está en ninguna parte, pero todo el mundo lo tiene. Su efectividad es tal, que el impacto se consigue incluso aunque el video en sí no exista. Basta el rumor de que se viene, para que una avalancha de mal amansados corra a preguntarle a Google dónde es que están las muestras de cariño de la octava símbolo nacional.
La era moderna del porno casero filtrado inició en el 98 en las sábanas de Pamela y Tommy Lee. Fred Durst, Jenna Lewis y Collin Farrell son algunos de los que siguieron en la fila. Paris Hilton fue la primera visionaria que, después del berrinche de turno, optó por licenciar su video y aún sigue cobrando regalías. Apenas el año pasado, un video sexual le costó su puesto al ministro de salud de Malasia. Aquí, eso si, nos estrenamos hace apenas unos años, no mucho después de que todo el pueblo chico tuviera que ver con una chavala que hablaba sin tapujos de su trabajo haciendo porno. ¡Sodoma y Gomorra!
Pero ahora la historia es otra, así como no se ocupa el video para desatar un escándalo por un video, tampoco se ocupa al famoso. Cualquier hija de vecino o perico de los palotes puede ser víctima (queriendo o no) del hambre colectiva por verlos fajando. Arreglacompus sin vigilancia, empleados de mudanzas que se roban las cámaras, el tipo que compró la laptop, o el bicho que le arrebató el celular; basta un segundo para que del video sea el virus que se multiplica como un enjambre imparable.
No hay cuidado que baste ni advertencia que cale. Las cámaras, como las camas, están en todas partes y la tentación parece ser demasiada. Por eso la mejor receta es la preproducción: si los va a ver medio mundo, por lo menos no salgan despeinados, prueben el audio, ensayen sus líneas y cuiden la luz. Y eviten ir a llorar a la tele, cuando ya la torta esté terminadita.
|+| Publicado en Revistasoho.co.cr






















Aplausos.
Esto nos lleva a meditar: puede que sea una necesidad natural del ser humano lo del ser curioso y urgar la intimidad del prójimo. Sin embargo siempre termina siendo morbo y nada más. El problema puede llegar cuando regímos nuestro pensamiento y conducta con base en ese morbo. Es un riesgo, pues como sociedad no llegamos a ningún lado. Algunas instituciones religiosas se han encargado de propagar esta idea con reglas que ni siquiera sus colaboradores siguen.
Hablemos con los niños de sexo con sentido común y no habrá que perder tiempo en Sex Tapes!
Excelente Cristian, tocaste el tema sin necesidad de títulos atrae morbosos…y no hay duda, este tipo de publicidad – si se le puede llamar así- ahorita hasta la usa cualquier hijo de sacerdote, perdón… de vecino.
-clap
Si hacés un sex tape, tal vez un canal de televisión de corte familiar y muuuy católico, te premie dándote un trabajo en “prime time”.
Todo se resume en : “WENA NATY!!!!”
Y el video? yo entré pensando que el video estaba adjunto jaja
Bravo!
Eso que todos quisimos decir : “El video sexual es el papá de todos los videos virales”.
Priscilla Barrantes mandando una carta por su hermana (modelito de Avon) …. mmm no creo en esas casualidades tan sospechosas.
Y ahora la MJ!
Aplauso.
Fino: “incluyendo –casi siempre- el final feliz”
¡Genial: “Y eviten ir a llorar a la tele, cuando ya la torta esté terminadita”!
Bien pegada, María José Castillo…
jeje applause Cristian
Soberbio texto mae. Me declaro mal amansado contribuidor del mal. Creo que más bien el dato local se remonta a Nicole y la otra cuyo nombre no recuerdo. Ese fue como el tester y era clasificación X, luego vino la ecatombe XXX. El resto como dicen es historia, ciencia ficción más recientmente.
hecatombe* disculpen el horror y el doble comment.
“… un país minúsculo donde todo mundo mete mano mientras silba y aplaude”, genial!.
Ironía desde la primera palabra hasta la última, buenísimo. Agrego que el poder del (no) video es tal, que escribís un post sin decir exactamente a cuál último video te referís, y se entiende perfectamente.
Cristian cómo hacemos para tener más textos suyos como este
Me recordó al fusil de chispas de hace un par de años cuando las columnas cargaditas eran frecuentes
Excelente! Sin comentarios que hacerle al texto!
La censura también se atreve con los clásicos en pleno siglo XXI.
La última víctima de la censura es una vieja conocida, La ABEJA MAYA.
Aquí os dejo las imágenes censuradas. Juzgad vosotros mismos.
http://www.youtube.com/watch?v=wYYW0Z7NNGk
NOSE XQ TANTO LE TOMAN IMPORTANCIA A UNA PERSONA, Q NI ENTREVISTAS SABE DAR, ME PARECE Q SONNY MUSIC DEBERIA QUITARLE EL ” ESTE” Q JAMAS CAMBIO, Y LA MALDITA MAJADERIA Q TOCARSE EL PELO.
OSEA MARIA JOSE, EL SER ARTISTA LLEVA MUCHAS COSAS ENTRE ELLAS LAS ANTERIORES MENCIONADAS.
[...] (Pamela Alfaro) han sido tan o más vistos que cualquier otro clip costarricense en línea. Ya lo habíamos planteado aquí en el mes de mayo: “El video sexual es el papá de todos los videos virales”. A diferencia de los videos [...]