De una noche sin cultura en el centro cultural
Se me paró el pelo anoche cuando mi amiga la filóloga e investigadora social, Adriana Sánchez, me llamó para contarme el penoso incidente que ella y decenas de personas más atestiguaron la noche de este martes en el Centro Cultural de España “El Farolito”, en Barrio Escalante.
El evento: un homenaje póstumo al poeta y periodista Julio Acuña, asesinado en Alajuelita en junio de 2008, y cuyo crimen -valga recordar- sigue impune. Lo sucedido: Adriana lo narra desde su punto de vista, con lujo de detalles en su blog. La insolencia e irrespeto de un oficial de seguridad privada, y que desenbocó en que el homenaje y la concurrencia terminaran en media calle.
Esta tarde hablé con Catalina Calvo, encargada de prensa del CCE, quien comentó que se encuentran sumamente apenados por lo courrido, especialmente por el accionar de su oficial de seguridad, a quien según Calvo, se le llamó enérgicamente la atención. “Fue injustificable y por supuesto ya se tomaron acciones al respecto”, dijo el director del Centro, Carlos Couto, en un comunicado enviado la noche de este miércoles.
También ofrecerán una disculpa a la familia de Julio Acuña. “No queremos que ni por un momento alguien pueda pensar que se irrespetó su memoria”, dijo Calvo.
Sin embargo, en el CCE consideran que algunos de los presentes durante la actividad del martes, se extralimitaron en su accionar y en el lenguaje con que interpelaron al oficial, lo cual -reiteran- no justifica su reacción.
Eso lo comparto, creo que nada de lo que haya ocurrido durante el evento, justifica que un funcionario irrespete a ninguno de los asistentes. Mucho menos cuando se trata de la familia (e hijos) del homenajeado. El CCE -El Farolito- se ha caracterizado siempre por abrir su espacio a artistas nacionales de las más variadas disciplinas, y por su apoyo decidido y constante a las iniciativas locales. No pueden permitir que el descontrol de un funcionario, eche al traste con un trabajo valioso… ¡Es un centro CULTURAL, por todos los diantres!
En hora buena por la aclaración y por las disculpas para quien correspondan.
|+| Incluí en los comentarios el comunicado del CCE completo, así como una carta del escritor Mauricio Molina.





















Cristian, me leí todo lo que posteó Adriana desde la mañana y ahora leo estas explicaciones de la gente de El Farolito y lo que me queda es la sensación de preguntarse por qué estas cosas no están claras desde antes. Vemos por ejemplo el caso de la pareja gay que fue irrespetada por los empleados de Pizza Hutt ¿Por qué existía el espacio para que ese tipo de cosas ocurran? Pasa lo mismo con este gorila guarda de El Farolito, está muy bien que lo reprendan pero por qué no tenía él claro desde siempre que esa no puede ser la forma de accionar de una persona que como bien lo decís trabaja en un CENTRO CULTURAL.
Eso es lo que yo no entiendo.
Si las reglas están claras de antemano las cosas feas no pasarían. Mala nota lo ocurrido, se reciben las aclaraciones y disculpas.
Eso pasa en Costa Rica en todo lado y en cualquier lugar… público, privado, instituciones y empresas. Hay una prepotencia especial en este tipo de “funcionarios de seguridad” pero sinceramente creo que ellos nada más reflejan un detalle feo de la cultura tica y de lo que aprendemos desde pequeños…
Pésima ocasión para que sucediera pero según leí, afuera se armó bonito.
Les comparto el comunicado completo enviado por el CCE la noche del miércoles:
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Estimado público usuario del Centro Cultural de España:
Ante la confusa situación desprendida por la actividad de anoche en
el Centro Cultural de España nos parece propicio informar y aclarar
la situación.
La actividad de ayer martes 30 de junio formaba parte del ciclo
mensual de poesía “La Palabra toma el Farolito” y era un
homenaje al poeta costarricense Julio Acuña. Esta fue una actividad
que no era privada para los amigos y familiares de Julio, era abierta
al público general y por lo tanto se debían cumplir las normas
generales de ingreso del Centro.
Ante la posible tergiversación de los hechos vamos a referirnos
primero que todo a las normas del Centro Cultural de España (que
llevan en su práctica hace más de un año y hay un cartel que las
enumera en la entrada de las instalaciones):
Los bolsos, salveques, paquetes se solicitan en la entrada para
poder ingresar a las actividades: Esta norma se incluyó en la
práctica del Centro pues habíamos sido víctimas de robo de equipos
valiosos (laptops, video-beams, obras de arte en exposición, etc.).
Para actividades de danza, teatro, conferencias, lecturas, sólo
pueden ingresar niños mayores de 7 años. Esta norma se incluyó por
el respeto que le debemos al público asistente y a los artistas o
expositores, los niños por su naturaleza son inquietos y en muchos
casos distraen la atención del público y/o de los artistas pues
estas son actividades diseñadas para adultos. Cualquier niño mayor
de 7 años puede ingresar a las actividades (Todos los sábados a las
10 a.m. se realizan actividades dirigidas especialmente al público
infantil).
La puerta se abre hasta las 7 p.m. pues las instalaciones del Centro
son pequeñas y de 6 p.m. a 7 p.m. nos dedicamos a preparar la
actividad.
El Centro ha ido creciendo rápidamente y para poder funcionar de
manera eficaz y eficiente se deben instaurar normas.
En cuanto a los sucesos de ayer aclaramos que en relación al error
del horario de la actividad el Centro Cultural de España acepta que
hubo un error humano en la programación mensual impresa y en la
página web. Sin embargo, en el volante electrónico que circuló por
Internet y en el anuncio que se publicó el domingo 28 de junio en
Ancora de La Nación informa que la actividad estaba programada para las 7 p.m. Nos disculpamos por el error de la persona que informara
mal la hora del evento vía telefónica.
Al respecto de la conducta adoptada por el guardia de seguridad Oscar Soto anoche, ofrecemos sinceras disculpas, fue injustificable y por supuesto ya se tomaron acciones al respecto.
Es importante aclarar en relación al tema de los niños: El oficial
de seguridad les dejó ingresar a pesar de la norma establecida. Los
niños salieron del espacio de la actividad con sus madres ya que
estaban inquietos y se quedaron en la sala de exposiciones. Los
niños empezaron a hacer ruido y velando por los objetos expuestos y
por no interrumpir la actividad, el oficial de seguridad se acercó y
les solicitó de manera respetuosa a las acompañantes de los dos
niños que intercedieran para tranquilizarlos y les informó que la
norma es que niños menores de 7 años no ingresen al Centro, sin
embargo, nunca los “echó” de nuestras instalaciones.
El padre de uno de los niños al enterarse de esta situación se
alteró y se dirigió de manera irrespetuosa y ofensiva al guarda de
seguridad, esto provocó al señor oficial el cual manejó de forma
incorrecta la situación al responder ofensivamente también.
El padre molesto tras el encuentro con el guardia de seguridad
ingresó al salón donde se realizaba la actividad a anunciar que se
había “echado” al hijo de Julio. Esto provocó al público a
abandonar las instalaciones sin permitir que nadie del Centro pudiera
dar la versión de lo que estaba sucediendo.
Mariam Valencia, encargada del Centro anoche, intentó conciliar la
situación pero con lo único que se encontró fue con personas
alteradas que la insultaban y le gritaban sin dejar recibir
explicación alguna.
Sorprendidos también estamos nosotros, pues no esperábamos que el público invitado le diera tanto valor a una afirmación de una
persona que no tenía ninguna autoridad durante la actividad, y que
nadie en el público se preguntara si el señor estaba diciendo o no
lo correcto y abandonaran el espacio sin ninguna otra versión.
Al no habérsele permitido ayer al Centro Cultural de España explicar
y dar razones aprovechamos para aclarar que a ninguno de los dos
niños ni a sus acompañantes se les “echó” del Centro,
simplemente se les solicitó a los padres que intercedieran para
tranquilizarlos pues estaban haciendo mucho ruido.
Insistimos en que la conducta de nuestro guarda de seguridad no se
justifica, pero tampoco es disculpable que una persona del público,
que además ha sido beneficiario del Centro por mucho tiempo, trate
de forma irreverente y descortés al personal que conforma el equipo
de trabajo del Farolito.
Nuestra institución velará para que esto no vuelva a suceder. Pero
queremos dejar claro que el respeto debe ser mutuo, tanto de parte de nuestro personal como del público que nos visita.
El Centro Cultural de España no atropelló la memoria de Julio, en
cambio ofreció un espacio dentro del ciclo “La Palabra toma el
Farolito” para recordarlo y homenajearlo, el cual fue rechazado por
quienes participaban al escuchar una afirmación desatinada de un
señor molesto.
El Centro Cultural de España trabaja por el desarrollo cultural del
país, por ofrecer y abrir espacios culturales y artísticos, son 17
años de vida y trabajo del cual es testigo el sector cultural
costarricense.
Reiteramos nuestras disculpas públicas por el comportamiento del
oficial de seguridad.
Carlos Couto Diéguez
Director
Centro Cultural de España
Embajada de España
San José de Costa Rica
Y una carta del escritor Mauricio Molina, que circuló también la noche del miércoles:
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Carlos Couto Diéguez
Director
Centro Cultural de España
Embajada de España
San José de Costa Rica
Estimado Señor Carlos Couto Diéguez
Director Centro Cultural de España
En relación con su explicación sobre los hechos ocurridos el martes 30 de junio en el homenaje al poeta Julio Acuña, y siendo yo precisamente quien estaba leyendo un texto en el momento en que se dio el problema, deseo aclarar algunos aspectos.
Efectivamente yo no pude observar la situación que se dio entre el padre de uno de los niños y el guarda, pero es falso que el Centro no tuvo oportunidad de explicar la situación, ya que yo precisamente interrumpí la lectura para consultar qué estaba sucediendo.
Tampoco es cierto que la encargada del Centro, Mariam Valencia, intentara conciliar la situación. Por lo tanto no debe haber ninguna sorpresa con la actitud que siguió el público ya que es totalmente falso que este abandonara sin una razón de peso el lugar.
Usted entenderá que como amigo de Julio Acuña yo jamás habría continuado mi lectura sin la presencia de Solaris (su hijo) y creo que lo mismo le dirá el Sr. Debravo (quien esa noche interpretó sus canciones) y el público presente.
Puesto que las personas que leímos o cantamos esa noche no sufrimos ninguna interrupción de parte de los niños, y dado que el público tampoco se sintió molesto por su presencia, el espíritu de la norma que usted invoca no se vio en ningún momento violentado.
Si fuera cierto que simplemente se les solicitó a los padres que intercedieran para tranquilizar a los niños yo habría regresado a leer el texto una vez que los niños entraran. Lejos de ello, la conducta de la encargada fue insistir de forma totalmente inflexible en una norma que como he dicho carecía de sentido.
De modo que en nombre de Julio, de Tania, de Solaris y de todos sus amigos le agradezco sus disculpas, pero no puedo aceptarlas ya que los acontecimientos no se dieron exactamente del modo en que le informaron.
Concretamente, siento que la encargada del Centro nos debe a todos una disculpa. Definitivamente el modo inflexible y altanero con que manejó el asunto sigue siendo para nosotros un irrespeto a la memoria de Julio.
Dr. Mauricio Molina
Escritor y Catedrático de la Universidad de Costa Rica
un horror. un horror.
estas cosas hay que contarlas a todo mundo por supuesto…
A ninguno se nos puede hacer ojitos porque nos alzamos como la espuma, hay violencia tanto en el agresor como en los ofendidos. Todos los días ofendemos o somos ofendidos, a veces no nos damos cuenta porque con los vidrios arriba no escuchamos…siempre se está a la espera de un mal movimiento, una mala maniobra, una mala atención, una actitud de un guarda de seguridad, sí, de un guarda pobre, mal pagado, mal educado -sin cultura?-, tal vez inmigrante, que cuida su puesto como perro guardián sin darse cuenta que talvés él mismo es el hilo más delgado sutil a romper.
Hay gente que cuando defiende a los hijos saca toda su belicosidad, no esperan una explicación….y el respeto y la tolerancia, y contar hasta 10?
En el CCE hay cámaras por todo lado ¿no?
La “disculpa” del CCE parece más una ofensa, defensa y justificación para la falta de sentido común que poseen. Ellos brindan un servicio, DEBEN dar un buen servicio al cliente, fallaron (al igual que el 90% de lugares que ofrecen servicios en CR) y aún así tienen el descaro de decir que “el respeto debe ser mutuo”, ¡¡¡prediquen con el ejemplo!!!! Lo que escriben con la mano lo borraron con el codo, de nada sirve que representen cultura si con los actos son lo más salvajes posibles.
Me parece fatal la forma en que estan manejando el Farolito,
el tono de la carta de disculpa me suena altanero, no hay que olvidar que el personal refleja en mucho la vision y mision de su empleador…
respecto a los niños, uno como padre, sabe a que actividades llevarlos, me parece excluyente que no se les permitan a los niños asistir a presentaciones mucsicales o a lecturas de poesia, mi hija y muchos hijos de gente qeu le gust y disfruta la cultura, asisten a recitales o conciertos sin “perturbar” a los asistentes.
¿segregar a un niño no es formar?
¿Acaso solo actividades con adecuacion puede asistir un niño?
El valor de los 17 años de aporte y apoyo que ha brindado el “Farolito” se opaca por sus “normativas” que utilizan un discurso y un enfoque que a lo unico que recuerda es a Franco.
Por favor!! que cambien de director!!!!