Que alguien me diga…
¿Qué debemos pensar de esta joya audiovisual? Le doy vueltas y vueltas, y no me decido. Algunos segmentos son intragablemente cursis, un par de frases y hechos en efecto mueven la fibrillas del nacionalismo y celebran merecidamente logos justos; otros no podrían ser más absurdos y jalados del pelo (como la afirmación misma sobre el boom turístico), y al menos una frase es escalofriante en estos días… “gracias porque nos ha contagiado”… ¡No gracias!
En fin. Para mí solo faltó el Ave María. ¿Cómo lo ven?


