El PAC arranca mirando hacia atrás

Hace unos días hablamos del primer spot de campaña de Laura Chinchilla, esta semana vi el segundo, y parece que la desastroza línea gráfica que ya vimos, continúa. ¿Pero cómo va la acera del frente? ¿Cómo arrancó el PAC su presencia en televisión? Con un par de spots de linda factura pero aburridísimos, tanto que da pereza escribir al respecto. Quizá ahí radica algún mérito para las campañas de Chinchilla y Guevara: dan de qué hablar, producen algún efecto, algo que el PAC hizo mejor que nadie en su campaña del 2006, y que -yo pensaría- necesita ahora más que nunca.
Me llama poderosamente la atención, que mientras la candidata liberacionista pretende proyectarse al futuro con un discurso optimista y se agarra del “adelante” como bandera de campaña, en el PAC arrancan devolviéndonos a los últimos 20 años, revolcando en el pasado. Cada discurso tiene cien bemoles de los que podríamos hablar: el de Laura es vacío, cajonero y cursi, y el de Ottón podría interpretarse como un valioso llamado de atención para tener presente hechos que son ciertos. También, si nos quedamos en lo meramente formal, no hay duda de que los primeros spots del PAC son superiores a los del PLN. Pero en campaña lo que cuenta es la efectividad del mensaje: ¿Cuál producirá mejores réditos?
Mención aparte merece el disco galáctico que adoptó el PAC como ícono, y que reemplaza al sol apocalíptico que utilizó Ottón durante su precampaña. El manejo gráfico hasta ahora es irregular, y cuesta encontrar una línea clara. El wallpaper de fondo “celestial” (así se llama el archivo) es un aventado guiño entre la obamanía que parece haber poseído las tiendas rojiamarillas, y la más caricaturezca semejanza con la más célebre de las donas. Una tentación irresistible.


