El muerto no está muerto, está posando
“Arias (…) elogió la política estatal y criticó a quienes aseguran que Costa Rica es un país inseguro.
Agregó que todo es relativo, por cuanto “si Costa Rica se compara con Brasil, donde se ha militarizado y hay pocos delincuentes, entonces llegaríamos a la conclusión que efectivamente en este país hay muchos crímenes.
Pero si lo hacemos con El Salvador, donde hay 4 mil asesinatos al año, 10 diarios en promedio, la verdad es que estamos muy bien”.
Según Arias, lo que influye en la percepción de los costarricenses de que estamos mal en seguridad es que los noticieros dedican la mitad del tiempo a hablar de crímenes y asesinatos”. De Diario Extra.
Solo un extraterrestre (y tiene que ser uno que esté miando fuera del tarro), se atrevería no solo contradecir la visión de la realidad nacional que tienen los costarricenses, sino los datos duros y concretos, que nos dicen que la criminalidad y la inseguridad en Costa Rica están desatadas.
Claro, al presidente le parece que podríamos esperar a vivir como en El Salvador para que los crímenes -seguramente ficticios- se salgan de la tele y se conviertan en realidad. Lo dice desde las alturas, donde revolotea con los halcones.
Pero su cinismo va más allá:
Por eso dijo que Elías Saca, ex presidente de El Salvador, le confesó que para que esto no sucediera en su mandato llegó a un acuerdo con los medios de comunicación para que a los crímenes solo los reseñaran en cinco minutos de transmisión, así la gente no lo percibía.
¡Eureka! Matan a 10 personas por día, pero como no salen en tele, entonces… ¿no se mueren? Nadie niega el papel de los medios en el proceso de construcción de la opinión pública y su influencia en la percepción que tenemos de la realidad. Pero el uso de ese argumento para minimizar la crisis de la seguridad ciudadana, primero por parte de nuestra brillante Ministra de Seguridad, y ahora de su patrón, es una cachetada para la gente. Uno hubiera pensado que el cuento de la “percepción” fue suficientemente desafortunado la primera vez, como para que desde el gobierno se repita.
Y ese “acuerdo” con los medios, que le recomendó Saca el boticario al Arias el noble, ¿qué más incluía? ¿Alinear líneas editoriales me imagino, algo con lo que -se nota- nuestro presidente babea?
Silben y aplaudan, en la tele y en las calles, que aquí no pasa nada. No hay duda: el presidente cree que gobierna un corral de pollos.




