¿Quién quiere ser caballo?
¡Y dicen que solo en los blogs y en las profundidades de la interné se ha instalado la chota! Para la fisga en este título que publica este viernes La Nación, no hay palabras. Una joya.
Por cierto Otto Guevara esá enchompipado con “el matutino de Llorente”. Ayer sacó un campo pagado en Diario Extra donde acusa a La Nación de favorecer a Laura Chinchilla. Este viernes nos cuentan que canceló todas las entrevistas y declaraciones a ese periódico, y esta mañana escuché una nueva cuña de los libertarios que le dispara en la frente al diario, con los mismos argumentos: que Luis Liberman (candidato a vicepresidente firme y honesto) es exdirectivo de La Nación, y que la cobertura del diario intenta despeinar a Guevara.
Parece que Ottón le pegó a Otto su eterno delirio paranoide. El berrinche de Guevara es idéntico a los protagonizados por Solís hoy sí y mañana también, en tiempos mejores, cuando tuvo protagonismo en las camapañas políticas. ¡Lo que son las cosas!
Ni siquiera René Castro, que interpreta el papel de La llorona en la campaña liberacionista, ha llevado tan lejos sus chillidos contra los medios -como Telenoticias- a los que acusa de querer joder a los suyos. Este jueves durante un debate de jefes de campaña, solo le faltó sacarle la lengua y jalarle la enagua a Pilar Cisneros. Aprendió del patrón maestro.
Así está la cosa: todos son víctimas, todos se sienten perseguidos, todos son pobrecitos y pobreciticas. ¡Mártires, sufridos, que solo quieren poder servir a este pueblo cruel!
¿Candidatos a caballo? Sobrecalificados.




