El 7 de febrero nadie votó por Laura…

…Votaron por Óscar. Lo dicen los integrantes del gabinete del presidente Arias que, encabezados por su hermano Rodrigo, firmaron un campo pagado en La Nación de este lunes, felicitándose por el contundente triunfo de Liberación Nacional en las urnas. “Con su voto, el pueblo de Costa Rica le dio masivamente su apoyo a este Gobierno y a la obra que iniciamos desde hace casi cuatro años”, dice el anuncio. ¿Pero no fue por Laura que votó la gente?
No sé que será más incómodo para la presidenta electa, si este reclamo triunfalista por parte del actual Poder Ejecutivo, o las misóginas palabras que le dedicó el sábado Alberto Cañas desde La República, que coincide en señalar que no fue por ella que votó la gente. “Votaron (…) por las enaguas y no por las ideas de la candidata”, se permitió escribir el actual Presidente del PAC. Ahora sí presidenta: ¡exija respeto!
Según los datos de la encuesta de Unimer realizada el propio 7 de febrero, y publicados este domingo por La Nación, 42% de quienes votaron por Chinchilla lo hicieron para “asegurar la continuidad” de las políticas de este gobierno. Es decir, casi la mitad de quienes apoyaron a Laura, lo hicieron también dando un espaldarazo a la administración Arias Sánchez. Un respaldo nada despreciable, que se refleja también en la alta popularidad del presidente. ¡Pero la gente no votó por Rodrigo! Y no se puede olvidar que poco más de la mitad votó por Chinchilla por razones distintas a la continuidad, muchos de ellos -no me cabe duda- le dieron su voto muy a pesar de los deslices del actual gobierno; con las no pocas denuncias de casos de corrupción y falta de transparencia como principal ejemplo.
Los ministros no pueden -y no deben- ignorar los yerros cometidos durante la actual administración, ni disimularlos bajo el argumento del apoyo recibido por Chinchilla, como quien barre el polvo hacia debajo de la alfombra. El presidente y su hermano ya han exhibido su soberbia en no pocas ocasiones, como para que el gabinete en pleno caiga en la misma tentación. La autocrítica y el examen riguroso de lo hecho en estos cuatro años (lo bueno, pero también lo menos bueno) le harán mucho bien a la administración Chinchilla Miranda que arranca labores el 8 de mayo. Porque sí fue por ella que votó la gente. Fue por el futuro, que se les ofreció mejor. 



