Báileme esta…

Para el que maneja borracho: una multa y una segunda oportunidad. Los diputados consideraron que una pena de cárcel era “desproporcionada”, y algun@s siguen insistiendo en que aplicar cero tolerancia, “no es necesario”.
Pero para el que ponga una canción (en el bus, la peluquería, la sala de espera o el cabaret) sin autorización del titular los derechos de propiedad intelectual… ¡cero tolerancia!: de 6 meses a 5 años de cárcel, según “el monto del perjuicio”. (Las reformas a la ley de Propiedad Intelectual se pueden ver aquí).
Así podríamos seguir enumerando comparanciones absurdas. Mano dura contra la “explotación” de la música, mano cómplice para los asesinos potenciales.
Mientras tanto, en la Asamblea Legislativa (para estos efectos, el Salón de la Injusticia) nos siguen hablando de “proporcionalidad de la pena” ¿Con qué cara? Algun@s diputadill@s repiten como cacatúas que actúan en pro del interés de la mayoría, y no de intereses “superiores”, que no ciudadanos. ¿Cuál es la “proporcionalidad” entre un bolero, y un brazo? ¿Entre un disco y una vida humana? Va tomando todo un orden divino: las disqueras ya tienen quién las cuide. A la gente que la jodan los borrachos y los malandros, y que la entierren en silencio, o paguen los derechos. 



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