Habacuc lo hace de nuevo: lo censuran por su camis*ETA*

Si Habacuc es su nombre artístico, provocación debería ser su apellido. El artista costarricense Guillermo Vargas Habacuc se vuelve a cobijar de polémica tras una “acción” que le valió la censura de una bienal dedicada a Centroamérica y el Caribe, realizada en la ciudad de Pontevedra, provincia de la comunidad autónoma de Galicia, en el noroeste de España.
Habacuc, invitado a participar junto a varios otros artistas de la región, se presentó al acto de inauguración de la muestra Utrópricos, de la XXXI Bienal de Pontevedra, con una camisa negra estampada con la palabra “camisETA” en la que las últimas 3 letras destacaban de forma notoria.
“El único lunar” del evento, como lo describió el Diario de Galicia, provocó la incomodidad de los presentes, como se puede apreciar en este video. A última hora, los videos con los que el tico participaría de la muestra fueron removidos, argumentando que se trataba de “ajustes de última hora”, y no de un acto de censura. La organización además “suspendió el pago de la habitación en Pontevedra”, dice Habacuc en su blog personal. “Me han retirado los videos que exponía en la Facultade de Belas Artes sólo por llevar esta camiseta. Yo vine aquí invitado por ellos y me han hecho declarar ante la Policía Nacional”, le dijo el artista al Diario de Pontevedra.
ETA son las siglas de Euskadi Ta Askatasuna (País Vasco y Libertad, en euskera), una organización terrorista que utiliza métodos violentos como el secuestro, el asesinato, la extorsión y los atentados con explosivos, para promover su causa fundamental: la independencia de una zona llamada Euskal Herria, que abarca un territorio un poco mayor que el de el País Vasco (o Euskadi) en el norte de España y sur de Francia. Desde 1968 ETA ha asesinado a 839 personas, de las cuales 527 eran civiles o policías.
Sobra decir que ETA constituye en sí misma un tema tremendamente sensible para la sociedad española, que rechaza de forma abrumadora a la organización terrorista.
Habacuc absorbió la mirada de medio mundo a finales de 2007, cuando por la web se esparcieron como pólvora versiones contradictorias sobre el desenlace de una instalación suya en una galería de Nicaragua, en la que supuestamente dejó morir a un perro callejero. Una petición en línea generada entonces, para “impedir” su participación en la Bienal Centroamericana del 2008, ha sido “firmada” hasta hoy por casi 3 millones de personas.
¿Qué opinión les merece? ¿Una manifestación legítimamente artística? ¿Simple libertad de expresión? ¿Provocación sin más? ¿Apología del terrorismo? 
|+| Las fotos son de Arte.



