Del dilema de los periodistas con los ciudadanos
Primera plana, medio oficial del Colegio de Periodistas de Costa Rica, publicó la semana pasada este reportaje sobre el periodismo 3.0. Pero el texto confunde “periodismo ciudadano” con periodismo comunal, dice: “Esta nueva clase de periodismo (el ciudadano), tiene sus raíces en la voluntad de personas que sin tener estudios en Periodismo, deciden informar sobre noticias y temas que realmente les compete e importa, por lo que son especializados en una sola zona: su comunidad”.
Olvida que los blogs globales más influyentes no están en manos de periodistas. ¡Y son globales! Decenas de medios online basados en la producción de contenido por parte de ciudadanos no-periodistas han alcanzado relevancia nacional (En China, Corea del Sur, Japón, Bolivia, Chile, etc). ¿Esos cómo se llaman?
El presidente del Colper, Raúl Silesky hace varios aportes valiosos: Con los blogs, dice “se fortalece la democracia y la libre circulación de ideas. La opinión nunca se ha limitado en Costa Rica, ni se pide ser periodistas para opinar, replicar o divulgar información de otros”
Pero la frase de Silesky, con la que la redactora cierra la entrevista, tiene cuerda: “..fulano de tal no goza de un elemento que tiene una persona bien formada en las universidades y los medios consolidados y serios: credibilidad”.
Yo estoy convencido de que la credibilidad de un comunicador no viene engrapada al título. Un periodista profesional, como un ciudadano que no lo es, se ganan la credibilidad de sus lectores o audiencia, con su trabajo consistente.
Y el otro gran problema: ¿Cuáles son los medios “consolidados y serios”, y cuáles no? Y los que no son “consolidados y serios” ¿no los hacen también periodistas profesionales? 



