Felicidades doña Maureen

A la exdiputada Ballestero no queda más que celebrarle su astucia, y agarrar algunos tips para cuando uno abuse de los recursos a su disposición, especialmente si son recursos públicos. Recordemos la receta: En su momento la entonces diputada se valió de la lástima y la victimización para asegurarse el apoyo diligente de sus blandengues compañeros de trabajo: la fracción oficialista y sus llaveros, en la anterior Asamblea Legislativa. Su episodio estelar fue sin duda su sesión de lloriqueo en el Plenario, diciéndose víctima del escándalo por haber utilizado una avioneta oficial para asistir a un evento partidista del PLN en Guanacaste, ¡y no solo una vez!
Pero su as bajo la manga, el gol de oro, estaba por venir: Ballestero impugnó ante la Sala Constitucional el nuevo Código Electoral… aprobado y promovido ¡por la comisión que ella misma presidió en el Congreso! Este miércoles la Sala le dio la razón y la coronó de olivo: el TSE no tiene potestad para retirarle las credenciales a un diputado, por razones distintas a las que señala la Constitución Política, aunque el Código Electoral diga otra cosa. Demandar como inconstitucional una ley hecha por uno mismo para salirse con la suya: ¡no es cualquiera!
Ahora sí, el tiempo para llorar quedó atrás. Por la congruencia de sus actos, por la consistencia de sus decisiones, por su probado respeto a los recursos públicos, por demostrarnos que no existen límites en el cinismo aplicado a la política, y que para la sinvergüenzada ni siquiera los cielos son la última frontera: ¡felicidades doña Maureen! A celebrar carajo. 



