Caso La volpe: el peor chancho se lleva la mejor mazorca
Vamos a decirlo: el fútbol no es el tema más recurrente en el Fusil, pero hay días (hoy es uno) en que hay que decir algo, y como sin duda alguien lo puede decir mejor que yo, me hago a un lado. Les comparto este texto de mi amiga Adriana Sánchez:

Vicente del Bosque, quien desde 2008 se desempeña como director técnico de la selección española, campeona del mundo, gana un salario de 1.8 millones de euros al año. Unos 120 mil dólares al mes. Nada mal, considerando que su selección está valorada en unos 303 millones de euros. Por su parte, Maradona cobró 800 mil euros al año durante su periodo como DT de la selección argentina, cuyos once titulares tienen un valor de 293 millones de euros en el mercado. Es la misma cantidad que cobró Dunga durante su último periodo como seleccionador de Brasil, cuyo equipo está cotizado en 263 millones de euros.
Efectivamente, cuando hablamos de fútbol, no hablamos de otra cosa que de plata (bueno, también hablamos de piernas, pero esa es otra historia). Mucha plata, grandes inversiones, buenos negocios… cuando las selecciones ganan. Sí: la sola clasificación a octavos de final en el pasado mundial Sudáfrica 2010 hizo a cualquier selección del mundo acreedora de la suma de 9 millones de dólares, que no pagan para nada las muchas inversiones hechas por los equipos y sus países, pero que bueno, estimulan el jogo bonito y lo mantienen posicionado como el deporte más importante del planeta Tierra. ¡Ah! Y además sirven para tratar de justificar las estúpidas decisiones de la Federación Costarricense de Fútbol: si clasificamos a octavos de final en Brasil 2014, inmediatamente nos ganamos 9 millones de dólares.
Sí, don Eduardo Li: ese es el quid de la cuestión: si clasificamos. Si no, entonces no nos ganamos los 9 millones… Pero bueno, el asunto acá es el de apuntar alto, buscar lo mejor, tomar las decisiones que nos lleven hacia ese pozo de 9 grandes (porque los 30 del campeón del mundo, ya siendo realistas, no nos van a tocar nunca). Y para tomar decisiones acertadas, debemos, cómo decirlo… debemos dejar ese tercermundismo de lado. Sí, el tercermundismo: ese estado mental en el que nuestro fútbol se sumió un 23 de junio de 1990. De ahí para acá, no nos hemos caracterizado por las buenas decisiones, y el circo que se ha armado en torno a la contratación de Ricardo La Volpe no es la excepción. A don Ricardo, nuestra flamante FEDEFUTBOL está decidiendo si pagarle 70 o 50 mil dólares al mes. Parece que el acuerdo queda en 50 mil (40 para él, 10 para su asistente técnico). 40 mil dólares al mes, 480 mil dólares al año.
Entonces, a ver si nos entendemos… Maradona cobró 800 mil dólares al año por dirigir a una selección cotizada en 293 millones de euros. Ricardo La Volpe nos pide 480 mil dólares al año por dirigir a nuestra gloriosa. Habrá quienes, por puro amor propio, consideren que sí, que la sele cotiza 146,5 millones de euros en el mercado internacional. Pero no estamos en 1990, gente linda: ya pasaron 20 años desde la hazaña, y es hora de que nos vayamos recuperando del trauma que nos generó esa clasificación a octavos de final. Seamos realistas, que para eso ya la cultura popular se encargó de inventar el dicho: aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Nuestros muchachos, don Eduardo, son unos mal amansados, capaces de sacar de sus casillas –y del camerino- a cualquier DT de buena voluntad que desee ayudarles a mejorar. ¿Usted y la FEDEFUT creen que no tenemos fresco en la memoria el recuerdo del papelón de nuestra gloriosa selección nacional en los juegos clasificatorios rumbo a Sudáfrica 2010? Don Eduardo, debe haber unos 15 futboleros envenenados que siguen pensando que Estados Unidos nos quitó la clasificación de las patas en el último minuto… Sea más serio. Gracias.
Malas decisiones. No digo que no deban ustedes pagarle a alguien para que la selección haga arranque. Pero bueno, sin ánimo de ofender a los entendidos, me parece que Ronald González ha desempeñado un papel decentón con este equipo. Y no creo que cobre tanto. Usted sabe, don Eduardo, esto del fútbol es un negocio, sí. Pero el negocio funciona cuando el equipo rinde. En Costa Rica rinde, digamos, Nery Brenes. Pero para él nunca hay plata… y esto es culpa de gente como ustedes, que siguen vendiéndole a las y los costarricenses la mentirota de que el fútbol es de vital importancia para el desarrollo deportivo del país. Peanuts. Aquí lo único que se está desarrollando es una cultura de conformismo y mediocridad. Hagan un favorcito: dejen de distraer la atención del público hacia nuestra ridícula y penosa escena local de fútbol, que hay otra gente necesitando la plata de la inversión privada para, digamos, pagarse los tiquetes de avión cuando quieren ir a una competencia internacional. Y le digo una última cosa con todo respeto, don Eduardo: si desde ya están dispuestos a botar esa plata, yo con gusto la recibo. Quiero comprar una casa, poner un restaurante, apoyar a las organizaciones que rescatan animalitos de la calle. Deje de aprovecharse del buen corazón de Costa Rica: usted sabe que no hay nada como el amor de una madre, y que en el fondo, tod@s l@s tic@s queremos creer que la sele cotiza mil millones de euros en el mercado internacional y se merece un DT de 50 mil dólares la hora. Pero aprovecharse de ese sentimiento para burlarse de Costa Rica es una total falta de vergüenza. 





