
Ese monto, que según la Contraloría General de la República (CGR) debió destinarse a “financiar, exclusivamente, programas públicos de salud preventiva”, fue usado por el Ministerio de Salud para comprar 229 computadoras, 24 laptops, alquiler de fotocopiadoras, pagos de servicios de seguridad y limpieza, y pago de suscripciones a periódicos, entre otros. “Lo anterior, en detrimento de programas destinados a disminuir la incidencia y mortalidad de enfermedades como las del corazón, el cáncer y otras”, sentencia el órgano contralor en el “Informe sobre auditoría de tipo financiero en el Consejo Técnico de Asistencia Médico Social”, con fecha del 31 de agosto y que hemos puesto en línea aquí, porque aún no aparece visible en el sitio web de la Contraloría.
¿Qué es? Esos fondos son girados por la Junta de Protección Social al Consejo Técnico de Asistencia Médico Social (CTAMS), un organismo asesor adscrito al Ministerio de Salud y conformado por representantes de distintas entidades (como la CCSS, el Colegio de Médicos, y la JPS, entre otros). El CTAMS “tiene como funciones entre otras, la recaudación de los fondos, la distribución de esos fondos de conformidad con la ley, así como asesorar a la Ministra de Salud en materia de política financiera”, establece el informe.
Según la Contraloría, el CTAMS se encuentra inactivo desde hace varios meses, por lo que “las decisiones sobre el uso de sus recursos son tomadas por la Ministra de Salud y la Directora General de Salud”. El total de esos recursos asciende a ¢1.008.093.040. Del informe también se desprende que la inactividad del CTAMS ha derivado en el debilitamiento de los controles financieros sobre esos fondos.
Los gastos en que incurrió el Ministerio con fondos del CTAMS, debieron pagarse con “recursos provenientes del Presupuesto Nacional”, según la CGR.
La Contraloría ordena a la Ministra de Salud, María Luisa Ávila, “suspender, al recibo de este informe, el pago de gastos operativos y administrativos de ese Ministerio con recursos provenientes de la Junta de Protección Social” pero además, deberá reintegrar los ¢1.008millones al CTAMS antes del 31 de marzo de 2011.
¿En qué se invirtió? Según el desglose de gastos incluido en el informe, se destinaron ¢175millones a la compra de 229 computadoras de escritorio, ¢21millones para 24 laptops, poco más de ¢6millones a “Pago de servicios profesionales de aseo y limpieza”, varias decenas de millones para servicios de seguridad, y otro tanto para pago de proyectos de construcción. También se giraron ¢2millones para “Pago de suscripciones y envío de los periódicos, La Nación, Al Día, La Teja y El Financiero”, durante todo el 2010.
María Luisa Ávila: “Todo ha sido refrendado por la Contraloría”
Todos los presupuestos, y los contratos con las empresas que brindaron los distintos servicios al Ministerio de Salud, “han sido debidamente refrendados por la Contraloría General de la República a lo largo de 4 años”, indicó la Ministra de Salud, María Luis Ávila, consultada por este blog. “Es luego de esa revisión (la auditoría) que dicen que no los debimos usar para ello”, cuestionó. “Yo le pregunté a la CGR que ¿qué significa un refrendo de ellos?, y si no hay un mecanismo más proactivo de que cuando les mandamos los documentos, como presupuestos y contratos, nos digan que no se podía usar la plata en eso”.
¿En detrimento de la salud? “Todo lo contrario”, asegura Ávila, e indica que no existe ningún detrimento en las acciones preventivas de salud. “Hemos programado una reunión con la CGR para explicarles el modelo de producción social de la salud, donde el enfoque es promoción, que es estar dos pasos adelante de la enfermedad”, dice.
“No ha habido detrimento de indicadores, más bien han venido mejorando, como la esperanza de vida, mejor que la de Estados Unidos; la más baja mortalidad infantil, la más baja mortalidad materna, por citar solo 3”, señaló la Ministra, y refirió que el informe sobre esos indicadores se puede consultar aquí.
¿Y la plata? Según Ávila, todas las inversiones realizadas por su cartera con fondos del CTAMS responden a esos mismos fines: “Si no hay seguridad, si no hay limpieza, si no hay computadoras, ¿cómo se pueden desarrollar los programas? No sería posible.”
La jerarca también indicó que se acatará la orden de la Contraloría y se procederá con el reintegro de los fondos. “Es más una cuestión de forma que de fondo, y la ventaja, insisto, es que la CGR nos había refrendado todo”, concluyó. 
