Empecemos la semana hablando de publicidad. Los acontecimientos lo ameritan. Este nuevo spot de TribuDDB para El Verdugo me desencajó las ideas el viernes cuando lo vi, y 3 días y varios play después todavía no sé qué pensar. Algunas pocas cosas tengo seguras: dará de que hablar, muy probablemente será efectivísimo entre su público meta, y me sacó una carcajada instantánea. ¿Qué más se puede pedir?
Como me dijo hoy una querida amiga: el anuncio no dice, eso sí, que irónicamente a la sirvienta, pobre, su pantalla plana le habrá costado 3 veces más que al señor Paganini, el rico. La diferencia: el simplemente la compró; ella la sacó a crédito en El Verdugo y durará 2 años arrastrando la jarana. Y ahí sí: ¡Tome chichí!
La añoranza del pobre frente a la frivolidad del rico, maría la del barrio, estamos de su lado, suelte esos cachos, los ricos también lloran, démosle por lo aspiracional, alcanzar una estrella, el premio mayor, ¡si se puede!, ¡si se puede!
Publicidad que no pasa desapercibida, y precisamente por eso deja mucha tele que cortar. ¿Ustedes cómo lo ven? ¿Qué sensación les deja? 
|+| En el blog de TribuDDB, el director creativo de la cuenta, Manuel Chacón, expone claramente el racional detrás de la campaña.

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