Hay que empezar por lo que ya todos sabemos: la incursión de militares nicaragüenses en territorio costarricense es una agravio flagrante y sostenido, pero además no es un hecho aislado. Ha quedado claro que responde a una serie de acciones deliberadas (y finamente orquestadas) por parte del gobierno de Daniel Ortega. Su cinismo lo ha dejado todo claro. Este jueves, The Economist le dió a Ortega hasta por debajo de la lengua, en un esclarecedor editorial que pone los puntos sobre las íes.
También hay que repetir otra obviedad: seguir respondiendo ante este tema con generalizaciones, como si no existieran responsables directos, es una majadería que solo cabe para quienes se sienten cómodos pavoneando su ignorancia; nutritivo alimento de la xenofobia. No es el pueblo nicaragüense el que “nos invade”, son miembros de su ejército, que siguen órdenes de un presidente populista y tramador, y de un generalillo díscolo. Es a ellos a quienes hay que poner en su lugar.
Solo este jueves, eliminé de este blog hasta 3comentarios por hora, de dos posts anteriores, por su contenido netamente xenófobo. Facebook bulle con grupos de odio desde y contra cada uno de los dos países. Las manifestaciones huecas y generalizadoras de quienes solo repiten lo que oyen, están a la orden del minuto. ¿Y cuál es el triunfo? ¿Qué es lo que ganan quienes han optado por esparcir odio? A mi me resultaría más fácil tolerarlo, si consiguiera entenderlo.
Ante el conflicto, sacado directamente de la manga de Ortega, las gestiones del gobierno tico han salido mucho mejor paradas en los últimos días. Curiosamente, el refinamiento y enfoque del discurso del lado tico, coincidió con una disminusión del protagonismo del Ministro de Seguridad, y la decidida entrada al escenario de la propia Presidenta de la República, que ha demostrado aplomo y sensatez.
A estas alturas dudo que alguien se cuestione el apoyo a las gestiones encabezadas por la Presidenta y nuestra Cancillería. Tampoco es raro que sí nos cuestionemos la eficacia de la OEA como organismo multilateral para la resolución de conflictos; pero era el camino correcto. Queda esperar, y como vimos este jueves, seguir esperando… 
Pingback: Las banderas de Repretel | fusildechispas.com blog costa rica