
¿Sabe cuánta gente iba a colaborar para resolver la inseguridad ciudadana, los problemas de transporte, el aumento en el costo de la vida… la imagen del Presidente, la información y la desinformación? Sí, más de mil. Vamos por 84, y contando.
Mientras tanto, al baile del billete con orquesta pagada por el BCIE, ayer se le sumó el desvío de fondos en el Ministerio del espectáculo de la Vivienda, y que dejó a 600 familias pobres de Rincón Grande de Pavas, viendo pal ciprés.
Ahora resulta que entre las “asesorías profesionales”, también se contrató una pulida de piso y un solista para amenizar un par de recepciones al son de la guitarra.
DiarioExtra se suma al alboroto para contarnos que según diputados del PAC, una empresa propiedad de familiares de Alfredo Ortuño Victory, director del BCIE, recibió un crédito por ¢15.000 millones por parte de ese banco.
Alfredo Ortuño fue el tesorero de la campaña que llevó a Oscar Arias a la presidencia, y su hermano, Federico Ortuño Victory fue nombrado por el Arias como embajador de Costa Rica en Italia, en abril pasado.
Ayer Pilar Cisneros le lanzaba dardos mojados en dolorosas verdades al Ministro de la Presidencia, y este medio día lo encerró en un cerco de preguntas. Rodrigo Arias, titubeante e irritable, respondió lo que pudo, desmintió otros tantos y se fue dejando un montón de dudas en el aire. Lástima que los videos de Teletica.com no tengan opción de embeed.
Como si fuera poco, hoy sabemos que hasta en los museos se pretende vigilar ridiculamente “la imagen” del mandatario recurriendo a las más burdas prácticas de censura selectiva. ¡Faltaba más!
Y en medio de tal jolgorio a bordo, de pronto recordamos que había un Presidente y tenemos días de no verlo, ni oirlo. ¿Adónde se metió el capitán? ¿A quién le toca sacar esta panga de semejante Triángulo de las Bermudas?
Pero estamos claros, esto es una mala racha, es un bajón pasajero, son hechos aislados. No hay que dejar de ver hacia adelante: porque los mejores días para Costa Rica están por venir.