¿El miedo está en la tele?
Algunas ideas sobre lo discutido aquí en los últimos días.
…Si, también está en la tele. Pero basta ya de ese cuento. Basta ya de que nos cuenteen los académicos de escritorio con el telele de que nos sentimos inseguros por lo que nos recetan los noticiarios. ¿Que los medios juegan un papel fundamental en generar un sensación o percepción entre la población? No hay duda. ¿Que el miedo es un arma de control social con poder abrumador? No hay duda.
Pero a la luz de los datos, de las opiniones, de los hechos. ¿Cuál papel esperamos de los medios, si no el de reflejar la lamentable realidad que vivimos?
¿Queremos otras noticias? Exijamos, como ciudadanos, acciones decididas y efectivas que cambien los hechos en un plazo realista. ¿Nos inventan lo que nos dicen? Los costarricenses no somos un pueblo idiota que traga cuento sin asidero, día tras días. Un hecho es un hecho. Si un hecho es noticia, es noticia, y debemos conocer la realidad real del país en que nos tocó vivir.
El verdadero espejismo aquí es el de quienes siguen creyendo que es la tele la que nos metió en la cabeza que en las últimas décadas Costa Rica ha experimentado un proceso de pudrición del clima de seguridad que algún día imperó. El caldo de cultivo: un sistema judicial al que se le baila el alma por el cuerpo, del que cualquiera se ríe en la cara. Un sistema judicial y un código penal permisivo, pasivo, somnoliento.
Insisto en que la responsabilidad de ese estado de zozobra en el que hemos caído, no es de los medios, no es de los periodistas. Pero voy a ir más allá, sea de quien sea la culpa de este destape… ¡en hora buena! ¿Cuánto más pensábamos esperar para que a este país se le sacudiera la moyera? Para que como ciudadanos expresáramos nuestra más profunda frustración, y un claro sentimiento de desamparo. ¿Cuánto más íbamos a esperar envueltos en discursos de que la culpa es “del modelo”; de que ocupamos “un golpe de timón en la dirección que lleva el país”? Por todos los diantres, lo que ocupamos es acción.








