Costa Rica: un país con ejército

A los diputados liberacionistas, libertarios y al oportunista Justo Orozco, les vale un higo el cliché que repetimos como loras donde haya un tico, esté donde esté. Este jueves se le abrieron de piernas a una petición del Gobierno estadounidense y autorizaron el ingreso al país de una fuerza militar sin precedentes, bajo la excusa de la “lucha contra las drogas”. El visto bueno permite el ingreso de 46 buques de guerra, que a su vez pueden transportar hasta 200 helicópteros artillados. Podrán venir 7mil soldados y hasta portaaviones monstruosos como el Makin Island armado con misiles, artillería antiaérea, torpedos, 12 helicópteros y 6 aviones bombarderos.
El tema es tan alucinante que no hay por donde entrarle. Los diputados oficialistas han autorizado una fuerza de ocupación, sin importar qué otro nombre le pongan. “Los marines estadounidenses podrán entrar y salir del país a su antojo”, informa La Nación. “El personal de los Estados Unidos en Costa Rica podrá disfrutar de libertad de movimiento y el derecho de realizar las actividades que considere necesarias en el desempeño de su misión”… ¡¿Cómo?! ¿Cómo putas pasó esto? ¿Las actividades “que considere necesarias”? ¿A criterio de quién? Estamos hablando de siete mil soldados, ¡un ejército! Que además podrá actuar libremente en nuestro territorio, eximido de rendir cuentas e inmune ante nuestras leyes. ¡En qué cabeza, por todos los rayos y las centellas! ¿De dónde nos sacamos este tropel de papanatas que llevan dos meses jugando de casita en el Congreso?
Como si el tema de la soberanía no fuera suficiente, queda el otro, el de la “guerra” contra las drogas. ¿Eso es lo que quiere Costa Rica? ¿Es es el camino que decidimos? El mismo que adoptó México, el de la militarización y el choque armado. Desde 2006, esa “estrategia” fallida ha costado la vida de unas 20mil personas, mil policías o soldados, 59 periodistas. Justo esta semana se supo que el 95% de esas muertes, ¡ni siquiera se investigan! Chingo de estrategia de combate a las drogas, y en pos de la seguridad. La guerra armada contra las drogas se perdió, es un fracaso, no hay argumento que la sostenga; pero ahí va Costa Rica, triste huelepedos, a hacer lo que dice tío Sam porque tenemos un bloque mayoritario de legisladores que ha demostrado la más absoluta falta de criterio y sentido común.
“El diputado verdiblanco Francisco Chacón defendió la llegada de los estadounidenses, aduciendo que darán apoyo humanitario, construirán escuelas”, ¡ah bueno! Si los señores soldados vienen a construir escuelas. ¿Es que realmente tenemos cara de imbéciles?
Esta vergonzosa decisión del Congreso debe ser rechazada de forma escandalosa. Los diputados que aprobaron esta aberración irrespetan la idiosincrasia del costarricense, y atropellan nuestra soberanía.
En Costa Rica queremos seguridad, pero no guerra; mucho menos si la vamos a dejar entrar por el jardín del frente. Los soldados para la choza, y que los diputados suden su vergüenza. 
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