
En febrero de este año, en una entrevista para el periódico Al Día, le preguntaron a Alberto Cañas si el PAC debería “cambiar algo” para ganar las elecciones de 2010, y esto respondió:
“No hay que cambiar nada, porque en el 2006 él (Ottón Solís) ganó. Hubo que aceptar el resultado porque no había armas”
Por eso no me extraña la defensa que el visionario y –ante todo- demócrata presidente del PAC hace ahora del golpe de estado en Honduras, ni su forma de poner en entredicho el respeto por la voluntad de la mayoría, o el apego a la ley. Alberto Cañas se dibuja como el totalitario elitista que es. Sin embargo, la secuencia de dimes y diretes que ha cruzado al PAC en los últimos días, sí es como para sentarse a llorar…
La fábula comienza el propio domingo del golpe de estado contra Manuel Zelaya. Ese día, Ottón Solís se pronunció al respecto por primera vez, afirmando:
“Ese acto constituye una afrenta contra los principios y valores de la Carta Democrática Interamericana y es reflejo del recurso a procedimientos inadmisibles en las sociedades democráticas de nuestro tiempo”.
Pero esto le dijo el presidente del Comité Ejecutivo del PAC, Alberto Cañas, al sitio ElPais.cr el martes 7 de julio sobre el tema:
“…claro que me lo explico, si aquí Oscar Arias estuviera haciendo lo mismo yo estaría pidiéndole a Dios que alguien lo tumbe, como ojalá boten al loco de Nicaragua, ¿Quién? No sé (…) Ojalá se vuelen al loco de Venezuela, ¿Quien? No sé. Pero tampoco hay que pensar que un señor porque lo eligieron es sagrado”.
Pero entonces “reunidos el 7 de julio”, la Comisión Política y el Comité Ejecutivo del PAC (del cual Cañas es Presidente) publican un pronunciamiento que dice:
“El Partido Acción Ciudadana rechaza de manera categórica el golpe de Estado y la violencia, se suma a las iniciativas de la comunidad internacional por la restitución del presidente Zelaya y el retorno al diálogo”
Pero sobre la comunidad internacional, Alberto Cañas había dicho:
“…¿por qué no condenaron el de Pinochet (en Chile)?. Son hipócritas entonces, ese no lo condenaron, y ese también era un gobierno democráticamente elegido. A Fidel Castro todo el mundo lo reconoció y Batista había sido democráticamente elegido”
¡Cuánta confusión en el PAC! Presurosa, la Secretaria General del partido, Margarita Bolaños, publicó un comentario aclaratorio debajo del pronunciamiento:
“La Comisión Política conoció anoche de las declaraciones de don Alberto Cañas. Estas contradicen el comunicado aprobado por esta Comisión Política y el sentir general del PAC. La única declaración oficial es la que se encuentra en esta página”
¿Qué si se contradicen? ¡No, que va!
Ottón Solís respondió con un nuevo pronunciamiento, fechado el mismo 7 de julio, en el que reitera su condena al golpe en Honduras, y dice:
“El presidente Zelaya debe ser restituido. El gobierno golpista no representa la legalidad y usurpa la representación soberana del pueblo hondureño”
Pero entonces el miércoles 8 de julio, el periódico La República publica la columna de Alberto Cañas, en la que reitera:
“Es curioso que toda la polémica que se ha armado en torno al cuartelazo de Honduras gire exclusivamente sobre legalidades (…) pareciera que a mucha gente lo único que le interesa es que las cosas sean legales”, entre otras varias ideas.
¿Cómo se baila este trompo? ¿Alberto Cañas firmó un pronunciamiento del Comité Ejecutivo que preside en el PAC, sin compartir una coma de lo que ahí se afirmaba? ¿Lo habrá hecho para después burlarse -con su usual sarcasmo- de sus propias palabras? O ¿se pronuncia el Comité Ejecutivo del PAC, a nombre de quienes lo integran, sin que ellos participen del todo en un proceso de análisis y elaboración de los planteamientos?
“Las declaraciones de autoridades deben apegarse a los valores y principios del PAC”, escribió la Secretaria General, Margarita Bolaños. Tanta escuelita de adoctrinamiento ideológico para los candidatos a diputado, y tanto compromiso; tanto contrato para que nadie se salga del canasto, y es el propio presidente del partido el que pisotea una y otra vez “los valores y principios del PAC” y lo que el candidato y las autoridades de éste, afirman como posiciones oficiales.
¿Y Ottón dijo algo? De Cañas no dice nada, ni lo alude de forma directa en su último texto. En cambio, nos regala un video en el que felicita “a las redes sociales” por querer la paz para Honduras. Como quien dice: nadie vio nada.
|+| Recomiendo leer “El exabrupto totalitario de Alberto Cañas” en Informa-tico